martes 24 de noviembre de 2009

Solo tengo una mano...

...para ecribir, se entiende. La otra esta debajo del preciosisimo culete de Pablo, su cabeza en mi hombro, sus orejillas ocupadas con un 'mozart para bebes' que habia en llutub. prefiero una mano y él conmigo que dejarlo solico para ir mas deprisa. tengo tiempo y no necesito pastillas para no tener sed.

Hoy hace seis semanas que nació Pablo, aunque su vida ahora ya extrauterina se medirá por meses, asi que ando pensando un nuevo nombre para el blog, pero claro cuando se me ocurre algo no tengo el ordenador a mano, o no tengo ni siquiera una mano libre .

No os perdais la canción porque ademas de cantar Miguel Bosé y tener una musiquita muy mona, es que tiene un mensaje profundo!

jueves 19 de noviembre de 2009

Otra vez las 4 de la mañana!

Marchando ese zumito de naranja con 'curasán' !!!!!!!!!!!!!!!!!

viernes 13 de noviembre de 2009

Soy la leche

No es un título muy original pero es lo que soy (para Pablo): la leche.

Y es que justo en este cumple-mes ha engordado un kilo desde el peso del nacimiento. ¡Viva Central Lechera Valenciana! Mellenadeoddgulloysatisfaccion. El embarazo es muy bonito y todo eso, pero -visto desde ahora- no deja de ser un engordamiento progresivo de contenido bastante dudoso. El parto no deja de ser un 'rato' en la vida (por cierto mi cesarea fue un desfile de alta costura comparado con segun qué partos vaginales) pero lo bueno-bueno empieza luego.

Eso si, en el grupo de lactancia al que voy cada jueves, siempre que llega alguna nueva -incluida yo en mi primer dia- en un momento u otro siempre se oyen las palabras 'es que no se si lo estoy haciendo bien' Cohone, un comportamiento que es la base de una de las tres funciones basicas del ser vivo (repasemos: nutricion, relacion, reproduccion) no puede ser tan dudoso para una mamifera. La cosa es que apenas nadie ha visto dar teta, y por lo visto las de los años 70 somos las que tuvimos madres mas biberoneras porque era la 'moda' Pero asi de descafeinadas estamos las mujeres, ya no corremos con lobos, caminamos tropezando a cada paso con el burka de las mechas, los michelines, la tersura de la piel o la firmeza de las tetas.

P.S. Iba a poner, al principio, que me ha engordado un kilo... mmm mmmm

jueves 5 de noviembre de 2009

Manos (y tetas) libres: el nacimiento

Ahora que dispongo de las dos manos para escribir voy a contaros cómo nació Pablo. Que sean las cuatro y media de la mañana carece de importancia: me he despertado por mi misma porque el cuerpo me pedia un zumo de naranja y un cruasán (o curasán, que dicen en mi pueblo) asi que aprovecho y aqui estoy.

El martes 13 de octubre teniamos que estar en la clínica a las 12. Yo por la mañana en lugar de tener contracciones, lo que tenia era la plancha del pelo en la mano, porque una no es tan pija como para haber ido a la pelu el dia anterior, pero queria ir apañadita. Salimos para allá con la antelación que impone el tráfico; yo iba, en palabras del entonces futuro padre como el que va al ambulatorio. El tráfico resultó portarse bien, y llegamos 15 minutos antes de lo previsto, dimos un paseíllo para tomar el último sol octubrero y me dió tiempo de localizar una tienda de jamon iberico que... mmmm... A las doce, llegamos a la clínica e hicimos el ingreso. Asomó la cabeza una enfermera y la de admisión le dijo "ya está aqui la partera" y yo me quedé una vez mas con ganas de saber porqué ya no se dice parturienta y se dice partera, porque es que a mi partera me suena mas a patera que a parto, pero me volví a quedar con la duda, ya que en ese momento pensaba "uf, soy yo, la partera, qué cosas" Me dieron una habitación y subimos. La clínica es muy pequeña, con el encanto que permite llamar a lo viejo antiguo, por supuesto muy limpia, las paredes de la habitacion amarillas y un pedazo de ventanal por donde entraba un sol maravilloso, asi que me dió un subidón que pa qué. Una enfermera vino y me dijo que me lo quitara todo y me pusiera una bata de papel (azul) y ahí ya si que se me removieron un poco los chakras, todo el que se haya operado de algo sabe que cuando te quitas la ropa y te quedas en pelotillas te viene la sensación de vulnerabilidad (es decir de acojono)

En esto se presentó la familia, yo seguía tan tranquila, en vez de ponerme trascendental me preguntaba si desde donde estaba sentado mi suegro me vería transparentado el culo (luego ya cuando todo el mundo se harta de verte las tetas se te pasa la verguencita) y al fin vinieron a por mi. El momento me tumbo en la camilla supuso un nuevo pequeño movimiento de chakras. Primero me bajaron a la sala de partos; yo sin romper aguas ni nada de nada me sentía un poco fuera de lugar, los miki maus de la pared no me parecieron muy propios, la verdad, pero en algo me tenía que fijar para distraerme mientras me ponían la vía. En esto que la comadrona me empieza a preparar (vaya, a afeitar la perte de arriba del chirri) y de repente le digo: 'Hayde (se lee Heidi) creo que me estoy mareando' Mi sistema nervioso se puso idem todo junto y por fin reaccionó con una crisis vagal en toda regla, que rápida y profesionalmente me solucionaron echandome aire con un papel y haciendo un poco de cachondeo sobre el tema 'ay si es que no se puede venir asi de tranquila' A partir de ahi la cosita se puso mas seria porque ya nos ibamos para el quirofano; por bonita que sea la situación la palabrita de por si ya impone. A todo esto la ginecóloga no aparecía por ninguna parte y yo tuve otro pensamiento tontorrón del tipo y si ella no viene ¿me abrirá cualquiera de estos? es que el quiofano parecía el metro, entre la comadrona, la anestesista, otro gine que ayudaba, pediatra, enfermeras y auxiliares... me senté para la epidural, menos mal que ya me la habian puesto una vez y tenía experiencia, pero esta anestesista estuvo peor que el otro, la verdad, ni me explicó nada ni nada, ademas me hizo un poco de daño, menos mal que Hayde me abrazaba como si yo fuera un pollito mojado y desconsolado (que es lo que era en ese momento) Por fin aparecieron, no recuerdo bien quien llegó antes, la ginecóloga y el padre de la criatura. Ella llegó como en las películas con la mascarilla puesta y con unas frasecitas y sabiendo que ya nos metiamos en el tema, me dió animos. El padre de la criatura, vestido de verde quirofano con su gorro y todo -guapisisimo- me dió mas animos aun, se sento al lado de mi cabeza, tambien como en las pelis. Tuve una nueva oleada de valentía que duró hasta que alguien empezó a pisar uvas en mi barriga... ah no, no era eso, era que me estaban me-ti-en-do-ma-no: metiendo las manos en el cuerpo, oh maicgadt, la ginécologa me dijo las siguientes dulcísimas palabras "venga cariño que ya está aqui tu bebe" a lo que yo mentalmente respondí "hala pues vamos a echarle huevos a la cosa" y ahí empezaron las campanadas, animaron al papi a levantarse de su puesto y a mirar, con lo bien que estaba a mi ladito, y entonces el quirófano entero empezó a cantar "un pie, una pierna... ya sale la otra piernecita.... ooooh los huevetes (qué ilusión les hizo los huevetes, y eso que ya sabiamos que era niño) el cuerpo el cuerpo... ooooh" en ese momento me dolía pero ya pasaba un huevo del dolor, sólo quería verlo, pero me tuve que conformar con verlo dos segundillos, darle un besito en un pie que no se ni si le llegó, y ver la cara de ilusión del papá. Todo se terminó muy rápido y cuando me di cuenta me estaban subiendo a la habitación, donde ya me esperaba Pablo, su papá aun de verde, y el resto de la familia.
En realidad, lo peor de la cesarea fue la poquita movilidad que me dejó en las primeras horas para manipular al peque, tuve que conformarme con que me lo pusieran en la cama en el hueco del brazo; eso si, ya me las apañé, entre los libros que había leído y los cursos de preparación al parto, para enchufarle la teta en posición tumbados. En ese momento sólo pensaba "está bien, está bien, está bien" porque los días anteriores me entró la preocupación de si nacería sano, si tendría alguna cosa y tendrian que ingresarlo... pero como nadie me decia nada raro pues estupendo.
Los días de ingreso en la clínica fueron muy bien, nada de nada de dolor, me cuidaron mucho, se portaron fenomenal... y el viernes por la mañana ya nos dieron el alta y para casa. Lo celebramos con un bocadillo de jamon iberico de la tienda aquella para almorzar, porque eso si, del descafeinado de sobre en el desayuno de la clínica no te libras y eso te deja el aura tristona.

Bueno a todo esto se ha despertado Pablete que ha detectado con su superolfato mi ausencia y ha reclamado teta, asi que con la pausa son las cinco y media de la mañana... besicos

martes 27 de octubre de 2009

dos semanas

Hoy Pablo cumple dos semanas; el Cabezón, que siempre ha sido cariñoso como perro, ahora está celoso como perra.

Pablo es un bebé buenísimo. Se despierta lo justo por la noche para reclamar lo suyo y despues seguimos durmiendo. Duerme durante el día, no se queja en exceso si se me pasa mucho rato sin cambiarle los pañales (cosa que me ha estado pasando demasiado, pero bueno) Su padre está locamente enamorado de él, y yo, aunque me he ahorrado el chorreo de endorfinas que dicen que te entra despues del dolor del parto, también.

Mañana tenemos la primera visita al pediatra. A ver si poco a poco voy teniendo mas tiempo y entro a contaros; muas !

domingo 18 de octubre de 2009

martes trece de octubre

Pablo ha nacido el martes 13 de actubre a las 14.02, está estupendo y yo tambien estoy muy bien. Me perdonais que no escriba mas de momento, un beso a todos y me pasaré pronto a contar. Si sigo ahora será horriblemente cursi y os arrepentireis de haber pedido mas!

viernes 9 de octubre de 2009

38 + 3 glubs!


Dentro de lo aborrecibles que son las estreñibles fiestas navideñas, que por cierto, ya se han incrementado sospechosamente los anuncios de colonias (¿hay un regalo mas triste?) en tv, y en Mercadona polvorones no he visto, pero si turrones en el consum, pues decía que dentro de la vomitera fisica y mental de las fechas solidarias, felices, y familiares porque si, hay un remansillo de paz y cachondeo que siempre me ha hecho cierta gracia, que es el dia, o mejor, la tarde y la noche de la Nochevieja.

No se cada uno qué importancia le da, si le gusta o no, si la celebra porque toca, porque le apetece de verdad, o se acuesta a las 22.30 al son de anda y que os den a todos. A mi cada año me produce una sensación parecida de hormigueo cerebral, de curiosidad, e incluso de cierto vertigo -aunque sepa que es una chorrada porque es un mero cambio de fecha- por todo lo nuevo que llegará, y dentro de todo eso, un pequeño punto de recordar todo lo pasado recientemente.

Ahora es como si fuera Nochevieja pero multiplicado por tropecientos.

martes 6 de octubre de 2009

38 el principio de un fin que es el principio

Si es que quiero hacer tantas cosas, que como me encuentro bien, me paso el dia zorreando parriba y pabajo y no escribo. Se me estan pasando los dias volando en supersónico, a la espera de un mueblecico que me falta, que ya lleva casi tres semanas de retraso en la entrega, tengo un par de cajones de mi armario abarrotaos de bodys pijamitas calcetinitos etc etc (menos mal que de momento, lo de 'body' no admite diminutivos, porque son un infierno) y se me pone una cara lela que no veas cada vez que lavo algo con jabon peache neutro sin aditivos hipoalergenico sin suavizante y lo coloco plegadito (otro diminutivo!) en el armario. En mi defensa tengo que alegar que no estoy planchando cada cosa, a mi me da mas el sindrome del nido por las cocinitas. Lo de lavar de esta forma tan chominosa es por supuesto porque ahora tengo tiempo y ganas pero a poco que entremos en contacto con la realidad (estoy pensando en cacas liquidas, etc) se va a ir todo a la lavadora con el jabon de siempre, el suavizante de siempre (bosqueverde todo) y el programa normal.
Ahora me marcho, que esta tarde me toca gine y voy a dejar la ensaladilla lista para la cena... besicos...

PS Para Peri: lo de llorar con Marisol se puede justificar hormonalmente, porque nunca me ha gustado, peeeeeero desde pequeña que me encanta hacer el playback de Juuuuntos un dia entre dos parece mucho mas que un diiiiiiiiiiia... si que mariconceta voy a ser eh

lunes 28 de septiembre de 2009

37 semanas: casi ná

Pues tengo un tripón que si no lo veo no lo creo. No debe de ser para tanto la tripa en si, que debe de tener un tamaño normal para su edad, sino la 'descompensacion' entre el tamaño del bombo y lo canijo de las extremidades -ojo que mis piernas nada que ver con la anaobregonosis eh- no es que siga tan chupaílla como de pequeña pero es que aparte de lo que sube la panxa cual madalena en el horno, el resto del cuerpo ni se cosca.

Pero vaya que estoy mas contenta... el viernes tuve cena, el sabado un triple cumpleaños, además de compras, y salidas y entradas varias, en fin un no parar, en casa todo el día imposible porque me aburro, menos mal que mi preñi-agenda esta a tope, esta semana toca:

-lunes curso de preparación al parto (las comadronas de Vilanova son maravillosas)
-martes ginecologa
-miercoles comadrona
-jueves libre (algo pasará)
-viernes ambulatorio -o cap, que se dice ahora- para fichar por la baja.

Además tengo un síndrome del nido de manual, que se traduce en un impulso irresistible de limpiar, ordenar, tirar mierdas a la basura, preparar salsa boloñesa para congelar... y !lentejas! vaya tela, aun no he parido y ya estoy pensando en las lentejas,seguro hay un gen lentejo-adicto que se activa de la manita de la prolactina y nada mas sacarte el carnet de mamá, un impulso irrefrenable te empuja a preparar y comer esos pedazo de platos de lentejas, por supuesto con su choricito incluido, dejemonos de memeces. Por la boca se comen las lentejas y acabaré diciendo aquello de que telascomasquetienenmuchohierro

Que no paro, ni fuera de casa, ni en casa, y si tengo un momento de descanso, con cualquier canción me pongo mega-blandengue y si es de amor pues para mi tambien es de amor, pero de otro tipo de amor, asi que si os encontrais con una que va en un coche rojo lagrimeando a ritmo de esta horrorosa canción, probablemente sea yo:

miércoles 23 de septiembre de 2009

36 + 1 Ingggrreible !

Como si escribiese en un idioma extranjero, me faltan palabras y sólo se me ocurre el soso "increible"

Increible que me falte menos de un mes.
Increible que de hoy en un mes ya esté aqui el peque.
Increible que se haya cumplido aquello de
no quiero estrella errante
no quiero ver la aurora
quiero mirar tus ojos del color
de la coca-cola

Increible que se borraran en un segundo tantos meses de búsqueda
Increible el tremendo barrigon que me veo en el espejo
Increible notar cómo se mueve

Me lo intento imaginar pero no puedo, tampoco es que me lo quiera imaginar todo perfecto y empalagoso cual anuncio de llonsonsanllonsons pero seguro que la dura realidad es mucho mejor

Increible que esto se acabe tan pronto
Increible que esté a punto de empezar