Voy a cerrar el blog, aun no se si temporal o definitivamente.
Empieza un nuevo ciclo para mi y esto se ha unido a que alguien que yo no queria que tuviera acceso lo ha tenido.
Durante el fin de semana o quizá hasta el lunes voy a volverlo a mantener abierto y quien quiera acceso puede pedirme las claves a 38anyosyundia@gmail.com
Madre superiora, bióloga, gatoflauta aspirante a vegetariana. Si quieres halagarme, llámame loca.Yo también prefiero una mariposa al Rockefeller Center. Mi hijo me ha dado la vuelta como un calcetín, y a la vez soy mas yo que nunca. Una vez me teñí el pelo: nunca volverá a suceder. No puedo ser princesa porque nací guerrera. Odio las bodas, ir de tiendas, las peluquerías y las flores muertas. Leer me salva. Cocino con el corazón, de otra forma no me sale. Sólo veo lo que creo.
sábado, 2 de marzo de 2013
jueves, 14 de febrero de 2013
Tiempo de cosecha
Hoy he tenido reunión con la maestra de Pablo, y no he podido salir mas contenta. Me ha dicho tantas cosas buenas sobre él... no puedo evitar creerme parte de ello (que lo seré un poco pero seguramente no tanto como quisiera creer) Que es tranquilo, sereno y al mismo tiempo muy, muy alegre. Que nunca se enfada sin motivo, que no es el primero en lanzarse a participar, le gusta primero observar, y luego hace las cosas de buena gana. Que se lleva bien con sus compañeros y empiezan a formar grupitos, por afinidad. Que tiene una lógica muy directa, como un día que le dijeron que tenía que escribir su nombre en una hoja y terminó preguntando que porqué tenía que escribir el nombre en la hoja si ya estaba puesto. Que sabe muuuuuchas letras. Que se queda maravillado y absorto cuando leen un cuento y ni el mas revoltoso de los compañeros lo saca de su concentración. Que disfruta muchísimo cuando viene el profesor de música. Que reconoce muy bien sus necesidades (hablo de necesidades en general, no aquello de 'hacer las necesidades' pipi y caca) y sabe demandar lo que quiere y pedir ayuda sin problemas si lo necesita...
Hemos tenido una charla muy agradable, la verdad es que yo también estoy muy contenta con la manera de trabajar de su maestra.
Supongo que es un poco la sensación de quien recoge una cosecha, y eso que como decía no puedo ni debo atribuirme el mérito, pero sinceramente en el fondo es una gran satisfacción confirmar que vamos por el buen camino, que las cosas sirven de algo, que la empatía -que no paciencia- da sus frutos y nos ayuda a crecer, no sólo a él, sino también a mi me ayuda a aprender a ser un poco mejor cada día, a superarme, a seguir creciendo, a desplegar las alas...
Hemos tenido una charla muy agradable, la verdad es que yo también estoy muy contenta con la manera de trabajar de su maestra.
Supongo que es un poco la sensación de quien recoge una cosecha, y eso que como decía no puedo ni debo atribuirme el mérito, pero sinceramente en el fondo es una gran satisfacción confirmar que vamos por el buen camino, que las cosas sirven de algo, que la empatía -que no paciencia- da sus frutos y nos ayuda a crecer, no sólo a él, sino también a mi me ayuda a aprender a ser un poco mejor cada día, a superarme, a seguir creciendo, a desplegar las alas...
miércoles, 13 de febrero de 2013
Ahora, los deportes.
Deporte femenino. Ese que nunca sale en las noticias. Ese que nunca tiene apoyo. Ese que salva la imagen de España en los juegos olímpicos.
(Copiado de twitter)
Hace tiempo que me ronda este tema. Y ahora que he leído esa frase en twitter no lo quiero dejar pasar mas. No hace mucho Jesús también hablaba sobre los deportes 'minoritarios'
Y es que ¿por qué lo llaman 'Deportes' cuando quieren decir fútbol? Fútbol masculino. Claro. Porque lo 'normal' es el fútbol masculino. Día a día, gota a gota, telediario a telediario, se nos recuerda a las mujeres que no existimos, que somos de segunda. A menos eso si, que haya alguna trifulca telecinquera en la que remover, tipo "entrenadora mala y cruel obliga a las chicas de sincronizada a comerse su propio vómito" esto si que vende, el resto el año que os den, bonitas.
Me pongo a imaginar y me imagino que empiezan los 'deportes' y se habla de baloncesto masculino, de balonmano femenino, de fútbol femenino, de hockey, de... deportes, de verdad. Y que salimos todos, que se habla también de mujeres tenistas o esquiadoras o gimnastas en su día a día y no sólo cuando hay alguna cosa que huela a podridillo... es mas, por imaginar me imagino que después de las noticias (y antes de que Wyoming nos cuente la verdad) no sólo hay una extensisisisisima sección fija de media hora con deportes, sino una sección fija de niños, de ciencia, de plantas o de cocina.
Lo mismo que pasa con el deporte, pasa con mas cosas que no vemos. Resulta que vivimos en un país con "Rey" y que su sucesor va a ser el hijo varón, sólo por el mero hecho de serlo, de ser hijo, y de ser varón, y a todos nos parece normal. Resulta que mi hijo tiene el mismo apellido que el bisabuelo de su padre, pero ya ninguno de mi madre ¿Que no pasa nada? Pues pasar, no pasa, pero tampoco pasaría si fuera al revés. Tengo otro 'resulta': resulta que no trabajo, pero eso es harina de otro costal.
(Copiado de twitter)
Hace tiempo que me ronda este tema. Y ahora que he leído esa frase en twitter no lo quiero dejar pasar mas. No hace mucho Jesús también hablaba sobre los deportes 'minoritarios'
Y es que ¿por qué lo llaman 'Deportes' cuando quieren decir fútbol? Fútbol masculino. Claro. Porque lo 'normal' es el fútbol masculino. Día a día, gota a gota, telediario a telediario, se nos recuerda a las mujeres que no existimos, que somos de segunda. A menos eso si, que haya alguna trifulca telecinquera en la que remover, tipo "entrenadora mala y cruel obliga a las chicas de sincronizada a comerse su propio vómito" esto si que vende, el resto el año que os den, bonitas.
Me pongo a imaginar y me imagino que empiezan los 'deportes' y se habla de baloncesto masculino, de balonmano femenino, de fútbol femenino, de hockey, de... deportes, de verdad. Y que salimos todos, que se habla también de mujeres tenistas o esquiadoras o gimnastas en su día a día y no sólo cuando hay alguna cosa que huela a podridillo... es mas, por imaginar me imagino que después de las noticias (y antes de que Wyoming nos cuente la verdad) no sólo hay una extensisisisisima sección fija de media hora con deportes, sino una sección fija de niños, de ciencia, de plantas o de cocina.
Lo mismo que pasa con el deporte, pasa con mas cosas que no vemos. Resulta que vivimos en un país con "Rey" y que su sucesor va a ser el hijo varón, sólo por el mero hecho de serlo, de ser hijo, y de ser varón, y a todos nos parece normal. Resulta que mi hijo tiene el mismo apellido que el bisabuelo de su padre, pero ya ninguno de mi madre ¿Que no pasa nada? Pues pasar, no pasa, pero tampoco pasaría si fuera al revés. Tengo otro 'resulta': resulta que no trabajo, pero eso es harina de otro costal.
viernes, 1 de febrero de 2013
Bye bye Deliplus
![]() |
| Empleada de Mercadona trabajando con un brazo escayolado. Ahí es nada. |
Ahora con todo este festival de los sobres me lo propongo de nuevo, y aunque no hay nada demostrado al 100 % de alguna manera me cuadra todo, me vuelvo a acordar de esas informaciones pelopúnticas que corren por internet de productores asfixiados y composiciones mas que dudosas, y también por qué no decirlo, me duele que por enésima vez el pestazo a m. proceda de Valencia.
Asi que igual que me propuse dejar de comprar huevos de gallina torturada, me propongo ahora dejar de comprar en Mercadona. La verdad es que comprar en el super del pueblo tiene cosas bonitas y si compras bien, no tiene porqué ser mucho mas caro. Es que me remuevo en mi sofá de pensar que ni que sean 50 euros van a ir de mi bolsillo al de la Cospe, por poner un poner. Que una vez mas, asco de que haya mujeres en política ¿para qué?¿para esto?
En fin, que como dice The Lost Dreamer en este artículo que lo está petando, para mi también es una putada dejar de ir a comprar a Mercadona, pero si de uno pasamos a diez, a mil, a miles... si se nota, por el dinero es por el único sitio que les puede hacer reaccionar; el mando a distancia y el elegir súper son de las pequeñas libertades verdaderas de las que disponemos, vamos a utilizarlas !
lunes, 21 de enero de 2013
Hacia el Sur
Estoy cansada. Llevo un tiempo cansada y cuando llegan las ocho de la tarde no puedo mas. Si que puedo mas, porque termino el día, pero de buena gana me acostaría a dormir.
Y ese cansancio me afecta, entre otras cosas, al trato con Pablo. Alguna vez le digo cosas que no me gustaría decirle o le trato de maneras en que no me gustaría tratarle. Nada 'grave' ni por la intensidad ni por lo continuado, pero no me gusta y me parece un sobre-síntoma, algo que me hace aflorar la 'verdadera' madre que hay debajo o dentro de mi, algo que saca 'lo que he mamado'
Entre que decidí ser madre y lo fui pasó mucho tiempo, tiempo que empleé en aprender y desaprender. Mas bien lo segundo que lo primero. Aprender, aprender, lo que se dice aprender cosas nuevas... es poco necesario para ser madre. Creo que es mas importante y bastante mas difícil desaprender una serie de cosas que en el periodo entre que nací y decidí ser madre, fui asimilando como normales y naturales, cuando realmente no lo son.
Y a poco que bajas la barrera un 'qué harta estoy' o peor aun (qué frase tan horrible esta) un 'me tienes harta' te empieza a subir desde el estómago a la boca... y por suerte a punto de pronunciarlo, consigues no decirlo y como mal menor, enchufas al peque a ver una película
No quiero caer en el sofá espiritual de pensar que no-pasa-nada por alguna vez que le diga a mi hijo 'me tienes harta' porque si que pasa, porque yo podría soltar ese rebuzno como desahogo puntual sabiendo que en el fondo no es así y blablabla, pero mi hijo lo recibiría literalmente. Cada día me demuestra que entiende y asimila y recuerda todo lo que oye y ve, y lo hace desde su falta de distorsión, desde su lógica perfecta.
Por eso voy a intentar descansar unos días, por mi y por él, por él y por mi. Hacia el Sur.
Y ese cansancio me afecta, entre otras cosas, al trato con Pablo. Alguna vez le digo cosas que no me gustaría decirle o le trato de maneras en que no me gustaría tratarle. Nada 'grave' ni por la intensidad ni por lo continuado, pero no me gusta y me parece un sobre-síntoma, algo que me hace aflorar la 'verdadera' madre que hay debajo o dentro de mi, algo que saca 'lo que he mamado'
Entre que decidí ser madre y lo fui pasó mucho tiempo, tiempo que empleé en aprender y desaprender. Mas bien lo segundo que lo primero. Aprender, aprender, lo que se dice aprender cosas nuevas... es poco necesario para ser madre. Creo que es mas importante y bastante mas difícil desaprender una serie de cosas que en el periodo entre que nací y decidí ser madre, fui asimilando como normales y naturales, cuando realmente no lo son.
Y a poco que bajas la barrera un 'qué harta estoy' o peor aun (qué frase tan horrible esta) un 'me tienes harta' te empieza a subir desde el estómago a la boca... y por suerte a punto de pronunciarlo, consigues no decirlo y como mal menor, enchufas al peque a ver una película
No quiero caer en el sofá espiritual de pensar que no-pasa-nada por alguna vez que le diga a mi hijo 'me tienes harta' porque si que pasa, porque yo podría soltar ese rebuzno como desahogo puntual sabiendo que en el fondo no es así y blablabla, pero mi hijo lo recibiría literalmente. Cada día me demuestra que entiende y asimila y recuerda todo lo que oye y ve, y lo hace desde su falta de distorsión, desde su lógica perfecta.
Por eso voy a intentar descansar unos días, por mi y por él, por él y por mi. Hacia el Sur.
viernes, 18 de enero de 2013
A la sombra del algarrobo
Catherine L'Ecuyer en el subtitulo de su fantástico blog Apego & Asombro se plantea "¿Cómo educar en un mundo frenético e hiperexigente?"
Y me temo que en la escuela no tienen la respuesta.
Resulta que mi bendito hijo come bien. Come de (casi) todo, no se salta comidas, unas veces mas y otras menos, come con ganas y con gusto, cuando se siente saciado, deja de comer.
Pues hoy la maestra me ha vuelto a decir que "es muy lento comiendo" (se refiere al almuerzo porque a mediodia come en casa)
He sentido unas ganas tremendas de estrangularla (no a ella como persona, que me cae muy bien, sino lo que representa) que enseguida han sido reemplazadas por una gran tristeza.
Tristeza porque a niños tan pequeños les pidamos, les exijamos ya ser parte de ese mundo 'frenético e hiperexigente' donde el reloj es el dios absoluto al servicio de don dinero.
Me niego a enseñar a mi hijo a tener prisa, me niego y me niego.
Cada día a la salida del colegio, a las doce y media, le damos una buena patada en el hígado a los Hombres Grises: nos quedamos en un descampado al lado del cole, debajo de un gran algarrobo, y perdemos el tiempo que da gusto. Pablo explora, se mete por sitios donde hay escombros, ramas, hierbajos, probablemente cacas de perro en diferentes estados de descomposición... Yo intento intervenir lo menos posible, le dejo hacer, ir para donde quiera, aprender de su falta de prisa, de su capacidad de pasarlo genial en un sitio de donde mucha gente no permitiría a sus hijos estar mas de un minuto. Ayer estuvimos lanzando trozos de ladrillos contra piedras para romperlos, viendo bichos que viven bajo las piedras... hoy Pablo ha descubierto un pájaro bastante grande en un árbol que cantaba de una manera muy curiosa... se ha manchado, se ha caido alguna vez... me gusta pensar que ese ratito que pasamos así es un pequeño regalto que le hago, no llevármelo corriendo a casa porque "hayque..." igual que por la mañana le despierto un rato antes para que despierte poco a poco mientras toma leche del día.
Mi hijo no es lento comiendo, tiene la suerte de saber masticar bien los alimentos, o mejor dicho la suerte de no haber aprendido aun a tragar a medio masticar, porque 'toca' salir al patio o 'toca' dormir o 'toca' bailar la jota aragonesa.
A mi también me parece este mundo frenético e hiperexigente, y el tiempo dirá si me equivoco, pero no pienso obligar a Pablo a meterse en la rueda, no al menos durante todo el tiempo que podamos evitarlo.
Y me temo que en la escuela no tienen la respuesta.
Resulta que mi bendito hijo come bien. Come de (casi) todo, no se salta comidas, unas veces mas y otras menos, come con ganas y con gusto, cuando se siente saciado, deja de comer.
Pues hoy la maestra me ha vuelto a decir que "es muy lento comiendo" (se refiere al almuerzo porque a mediodia come en casa)
He sentido unas ganas tremendas de estrangularla (no a ella como persona, que me cae muy bien, sino lo que representa) que enseguida han sido reemplazadas por una gran tristeza.
Tristeza porque a niños tan pequeños les pidamos, les exijamos ya ser parte de ese mundo 'frenético e hiperexigente' donde el reloj es el dios absoluto al servicio de don dinero.
Me niego a enseñar a mi hijo a tener prisa, me niego y me niego.
Cada día a la salida del colegio, a las doce y media, le damos una buena patada en el hígado a los Hombres Grises: nos quedamos en un descampado al lado del cole, debajo de un gran algarrobo, y perdemos el tiempo que da gusto. Pablo explora, se mete por sitios donde hay escombros, ramas, hierbajos, probablemente cacas de perro en diferentes estados de descomposición... Yo intento intervenir lo menos posible, le dejo hacer, ir para donde quiera, aprender de su falta de prisa, de su capacidad de pasarlo genial en un sitio de donde mucha gente no permitiría a sus hijos estar mas de un minuto. Ayer estuvimos lanzando trozos de ladrillos contra piedras para romperlos, viendo bichos que viven bajo las piedras... hoy Pablo ha descubierto un pájaro bastante grande en un árbol que cantaba de una manera muy curiosa... se ha manchado, se ha caido alguna vez... me gusta pensar que ese ratito que pasamos así es un pequeño regalto que le hago, no llevármelo corriendo a casa porque "hayque..." igual que por la mañana le despierto un rato antes para que despierte poco a poco mientras toma leche del día.
Mi hijo no es lento comiendo, tiene la suerte de saber masticar bien los alimentos, o mejor dicho la suerte de no haber aprendido aun a tragar a medio masticar, porque 'toca' salir al patio o 'toca' dormir o 'toca' bailar la jota aragonesa.
A mi también me parece este mundo frenético e hiperexigente, y el tiempo dirá si me equivoco, pero no pienso obligar a Pablo a meterse en la rueda, no al menos durante todo el tiempo que podamos evitarlo.
lunes, 17 de diciembre de 2012
No tengo ninguna paciencia con mi hijo.
La gente me dice que qué paciencia tengo con Pablo.
MEEEEEEEEC error!
Desde que Pablo nació (antes difícil, claro) me han dicho muchas, muchas veces 'qué paciencia tienes con él' con esa misma frase o de otras maneras distintas. Y hasta hace poco no sabía porqué, pero nunca me ha gustado del todo el comentario.
Lo cierto es me he dado cuenta de que tengo muy, muy poca paciencia con Pablo. Paciencia se tiene con algo que fastidia, que molesta. No lo digo yo- lo dice la Real Academia Española- que la define como la capacidad de padecer o soportar algo sin alterarse.
Como bien deberías haber adivinado, lo siguiente que voy a
Si, si, es verdad que hay días que cuando llegan las diez y media de la noche y no solo no se ha dormido sino que está mas fresco que una lechuga, le haría una tortilla de orfidales; es verdad que hay momentos puntuales en que se tira de pura paciencia, y ya está. Una es divina pero no tanto.
Pero normalmente que no le grite, que no le riña, que no le meta prisa, que no le chantajee, que no le compare, que no me burle, que no desprecie lo que siente etc, etc, etc,(*) no es porque tenga mucha paciencia: es porque me pongo en su piel: empatía; según la RAE identificación mental y afectiva de un sujeto con el estado de ánimo de otro. Ahí si. Una definición bonita como un arco iris. Eso si reconozco tenerlo, y en cantidades industriales.
Por eso cuando Pablo se enfada (que se enfada) cuando llora (que llora) cuando pide cosas -aparentemente- sin sentido (que las pide) no tengo paciencia con él, no le aguanto, ni le soporto, sino que me paro dos segundos (a veces uno, con la práctica se mejora) a ver qué le ha pasado durante la mañana, la hora anterior, me pregunto si no es que tendrá hambre, o sueño, le pregunto según le veo si le ha pasado algo en el colegio, si es que no está a gusto porque hay demasiada gente, o lo que sea, y mientras él se lo piensa yo me centro, y casi siempre, casi, casi, casi siempre, las aguas se calman.
(*)que no lo trate como veo que se trata al 90 % de los niños, siendo optimista.
miércoles, 12 de diciembre de 2012
Aqui huele a....
Se levanta el telón. Aparece una casa llena de basura y porquería. Eso si, no se ve apenas porque todo está oculto: en cajones, armarios, detrás del sofá..... Pero apesta.
Aparece Supernnanny. Se saca de debajo de la chistera un ambientador de esos 'inteligentes' que tienen 3 tipos de aromas diferentes a cual mas orgásmico y que con solo enchufarlo a la pared te vuelves ademas, rubia. Lo enchufa. Y ojiplática ella mira a cámara "¿lo veis? pero si aqui huele FENOMENAAAAAAL. Y se queda mas a gusto que un arbusto, la mujer. Y allá que se marcha, sintiéndose mas justiciera que el TiolaVara. Cumplió su misión.
Se baja el telón.
¿Cómo se llama la pelicula?
Trash Age III: la Edad de la M.
Pues eso es lo que hace esta buena señora, con, demás el alboroto que requiere un programa de televisión. Que lo mismo da que sea una cocina, una peluquería o unos niños "dictadores" aqui tenemos respuesta y solución a problemas a la de un, dos, tres, ya!
Y esto viene a que desde Crianza Natural, Ramón Soler nos relaja un poco la retina con un artículo sobre porqué somos mas partidarios de sacar el aspirador y pasar el trapo, que de soluciones 'mágicas' que además tratan peor a los niños que a los muebles. Muchas veces he dicho desde aqui que odio especialmente al gilipollas de la voz en off que se dedica a vomitar perlas del estilo "Anita se ha propuesto esta tarde acabar con la paciencia de su madre" "Juan no parará hasta conseguir imponer su voluntad" que dices "pero tontolhaba no ves que tiene dos años???"
A mi el programa me parece una apología del maltrato infantil... sería bueno ver un programa "educacional" de parejas donde la mujer llorando acude a su marido porque tiene algun problema o se siente mal, y el la aparta y sigue cerveza en mano viendo el futbol en el sofá, porque no puede acostumbrarla a que le va a hacer caso hasta que no se calme; eso si cuando deje de llorar que le de un vale cupón 0.50 euros de descuento para lejía. Y a respirar aire con buen olorcito.
Aparece Supernnanny. Se saca de debajo de la chistera un ambientador de esos 'inteligentes' que tienen 3 tipos de aromas diferentes a cual mas orgásmico y que con solo enchufarlo a la pared te vuelves ademas, rubia. Lo enchufa. Y ojiplática ella mira a cámara "¿lo veis? pero si aqui huele FENOMENAAAAAAL. Y se queda mas a gusto que un arbusto, la mujer. Y allá que se marcha, sintiéndose mas justiciera que el TiolaVara. Cumplió su misión.
Se baja el telón.
¿Cómo se llama la pelicula?
Trash Age III: la Edad de la M.
Pues eso es lo que hace esta buena señora, con, demás el alboroto que requiere un programa de televisión. Que lo mismo da que sea una cocina, una peluquería o unos niños "dictadores" aqui tenemos respuesta y solución a problemas a la de un, dos, tres, ya!
Y esto viene a que desde Crianza Natural, Ramón Soler nos relaja un poco la retina con un artículo sobre porqué somos mas partidarios de sacar el aspirador y pasar el trapo, que de soluciones 'mágicas' que además tratan peor a los niños que a los muebles. Muchas veces he dicho desde aqui que odio especialmente al gilipollas de la voz en off que se dedica a vomitar perlas del estilo "Anita se ha propuesto esta tarde acabar con la paciencia de su madre" "Juan no parará hasta conseguir imponer su voluntad" que dices "pero tontolhaba no ves que tiene dos años???"
A mi el programa me parece una apología del maltrato infantil... sería bueno ver un programa "educacional" de parejas donde la mujer llorando acude a su marido porque tiene algun problema o se siente mal, y el la aparta y sigue cerveza en mano viendo el futbol en el sofá, porque no puede acostumbrarla a que le va a hacer caso hasta que no se calme; eso si cuando deje de llorar que le de un vale cupón 0.50 euros de descuento para lejía. Y a respirar aire con buen olorcito.
martes, 11 de diciembre de 2012
El carbón te lo puedes meter por... la chimenea
Las peores cosas son, muchas veces, las que menos malas parecen, las mas inocentes, aquellas a las que la mayoría de la gente te contestaría con un 'pero si no pasa nada' entonado al son de 'pero mira que eres rarita'
Y si de laFalsedad Navidad ya sabemos que la parte 'mala' es el consumismo, el exceso en todo, etc, etc, etc, lo que no sabemos tanto, o no nos queremos dar cuenta (o a veces no podemos hasta que no llega un espíritu excelente a iluminarnos) es de las tonterías que repetimos como loros insensatos a nuestros hijos, una de las cuales como comenta Mireia es el superodioso ¿te has portado bieeeeeen?
Así que como mejor no lo puedo decir, os recomiendo si no lo habéis hecho ya que leáis su entrada sobre la Navidad y el chantaje emocional a los niños. Si, es chantaje emocional. Es tratar a los niños como bobos. Mira que ese vecino rarito que apenas conoces te pregunte un día en el ascensor, con tonillo condescendiente "¿que, este año has sido bueno en el trabajo? mira que si no, la empresa no te va a dejar paga de navidad eeeeeeeh"
Yo desde luego ya estoy en preparación porque se me avecina la preguntita; tengo variadito para contestar segun quien y cómo pregunte (a Pablo, claro, pero de momento me pongo en modo madrepantojaon y respondo yo) desde 'no es que me porte bien, es que yo soy muy bueno' hasta 'mejor que tu seguro'
Yo también estoy convencida de que todos los niños son buenos. Y de que además podrían ser mucho mejores y durante mucho mas tiempo si les dejáramos en paz en muchas ocasiones y les trataramos con el mismo respeto con que el que tratamos a cualquier persona de cualquier edad.
Y si de la
Así que como mejor no lo puedo decir, os recomiendo si no lo habéis hecho ya que leáis su entrada sobre la Navidad y el chantaje emocional a los niños. Si, es chantaje emocional. Es tratar a los niños como bobos. Mira que ese vecino rarito que apenas conoces te pregunte un día en el ascensor, con tonillo condescendiente "¿que, este año has sido bueno en el trabajo? mira que si no, la empresa no te va a dejar paga de navidad eeeeeeeh"
Yo desde luego ya estoy en preparación porque se me avecina la preguntita; tengo variadito para contestar segun quien y cómo pregunte (a Pablo, claro, pero de momento me pongo en modo madrepantojaon y respondo yo) desde 'no es que me porte bien, es que yo soy muy bueno' hasta 'mejor que tu seguro'
Yo también estoy convencida de que todos los niños son buenos. Y de que además podrían ser mucho mejores y durante mucho mas tiempo si les dejáramos en paz en muchas ocasiones y les trataramos con el mismo respeto con que el que tratamos a cualquier persona de cualquier edad.
lunes, 10 de diciembre de 2012
Loca, histérica, bruja
Si. Si quieres halagarme, llámame loca. O como sugiere mi reverenciadísima Lady Vaga, llámame histérica. Pero si de verdad quieres hacerme gozar como una perraca, llámame bruja. Aun no soy lo suficientemente vieja, pero estoy en ello. Que te den, L'Oreal.
Y es que me empiezan a pasar cosas cada vez mas brujiles. Recuerdo cosas y les paso un fotossshop mental que se superpone al recuerdo. O me imagino emociones de colores, o de formas.
No digamos ya lo de escuchar voces. Vale, ya se que suena fatal, pero es que eso de escuchar a tu voz interior o intuición o llámalo como quieras, es adictivo, siempre sale bien y cuanto mas lo haces, mejor te sale... total que te enganchas.
La última vez que abracé al bisabuelo de Pablo, tuve una sensación a lo Medium (pero sin melenita rubia, claro)... a ver como lo explico... la misma sensación de fuerte vida de un bebé... pensé está volviendo... porque hasta entonces los saludos siempre habían sido como con murallas... y ahora ya no estaban, y despedía el mismo amor que una criatura que acaba de llegar.
Efectivamente, el bisabuelo de Pablo se está marchando poquito a poco hecho una pasilla. Iremos a verle y quiero que Pablo le vea; normalmente ni siquiera está en contacto con gente mayor, no digamos ya vieja. Para que luego digan que los niños en la guardería socializan. Y una mierda. Socializar es estar en contacto con la sociedad, lo cual debería incluir a personas de 0 a 99 años, no estar metidos un montón de horas en un sitio con gente solo de tu edad, los mismos día tras día. Que mi hijo luego ve una cara arrugada y se pregunta qué le pasa.
La palabra 'bruja' cambia y cambia mas de significado a medida que leo cosas. Ha pasado del concepto 'bruja' supermegahipernegativo, es decir, oficial, a ser mi ideal, mi aspiración, mi modelo. Quiero ser bruja, vieja, sabia, lista, inengañable (vale, no existe la palabra). Que nadie se meta con mis canitas, porque cada pelo blanco es una alegría o una tristeza que me ha dado la vida, y todas son mías, mías y mías.Y ahora me voy a remover el caldero.
Y es que me empiezan a pasar cosas cada vez mas brujiles. Recuerdo cosas y les paso un fotossshop mental que se superpone al recuerdo. O me imagino emociones de colores, o de formas.
No digamos ya lo de escuchar voces. Vale, ya se que suena fatal, pero es que eso de escuchar a tu voz interior o intuición o llámalo como quieras, es adictivo, siempre sale bien y cuanto mas lo haces, mejor te sale... total que te enganchas.
La última vez que abracé al bisabuelo de Pablo, tuve una sensación a lo Medium (pero sin melenita rubia, claro)... a ver como lo explico... la misma sensación de fuerte vida de un bebé... pensé está volviendo... porque hasta entonces los saludos siempre habían sido como con murallas... y ahora ya no estaban, y despedía el mismo amor que una criatura que acaba de llegar.
Efectivamente, el bisabuelo de Pablo se está marchando poquito a poco hecho una pasilla. Iremos a verle y quiero que Pablo le vea; normalmente ni siquiera está en contacto con gente mayor, no digamos ya vieja. Para que luego digan que los niños en la guardería socializan. Y una mierda. Socializar es estar en contacto con la sociedad, lo cual debería incluir a personas de 0 a 99 años, no estar metidos un montón de horas en un sitio con gente solo de tu edad, los mismos día tras día. Que mi hijo luego ve una cara arrugada y se pregunta qué le pasa.
La palabra 'bruja' cambia y cambia mas de significado a medida que leo cosas. Ha pasado del concepto 'bruja' supermegahipernegativo, es decir, oficial, a ser mi ideal, mi aspiración, mi modelo. Quiero ser bruja, vieja, sabia, lista, inengañable (vale, no existe la palabra). Que nadie se meta con mis canitas, porque cada pelo blanco es una alegría o una tristeza que me ha dado la vida, y todas son mías, mías y mías.Y ahora me voy a remover el caldero.
domingo, 9 de diciembre de 2012
Cambios
El otro día medio por casualidad, encontré un enlace donde venían los 100 blogs mas 'influyentes' sobre maternidad, crianza, etc y mira que sorpresa que el mio estaba... en el puesto nada menos que 66 pero estaba. Eso si, lo presentaban como "La vida por semanas" ¿¿¿???? Y luego me acordé de que ese era el nombre 'provisional' que tuvo el blog durante el embarazo, cuando efectivamente, cada martes era un nuevo 'ya estoy de 8 semanas, de 9 de 10..., de 12 ¡bien! y asi hasta la semana 38 donde me lo sacaron. Bueno pues que muy bien que me mencionen y blablabla, excepto por los chopocientos correos proponiéndome insertar publicidad QUE NO VOY A PONER ANUNCIOS ANDA A LA PLAYA HOMBRE YAAAAA PESAOS
El caso es que como es mi blog y hago lo que quiero, he decidido que vuelvo a cambiar el fondo, que lo de las hojas otoñales me gustaba pero no me terminaba de convencer, y le vuelvo a cambiar el título que en principio queda como definitivo, es decir, hasta que me salga a mi de la peineta volvérselo a cambiar.
El caso es que como es mi blog y hago lo que quiero, he decidido que vuelvo a cambiar el fondo, que lo de las hojas otoñales me gustaba pero no me terminaba de convencer, y le vuelvo a cambiar el título que en principio queda como definitivo, es decir, hasta que me salga a mi de la peineta volvérselo a cambiar.
jueves, 29 de noviembre de 2012
Hijos de fruta
Pedazo de campaña que están haciendo en los colegios para que los niños coman fruta. Anuncios, carteles... no quiero ni pensar en el pastizal que está costando montar semejante chiringuito para que Pablo salga del colegio pera en mano.
No, no es nada malo.
Lo que no entiendo es, si tan poco dinero y tan poco recursos hay, porque los dedican a una cosa que no tiene pies ni cabeza. La responsabilidad de lo que coma mi hijo es cosa de casa, y además, nadie se lanza sobre un kiwi despues de ver un anuncio por muy pegadiza que sea la cancioncilla, menos aun sigue comiendo fruta a partir del día siguiente, si es que antes no lo hacía. Ni Pablo se hubiera comido la pera, si no le gustase. O no habría seguido comiendo fruta al día siguiente. La responsabilidad de lo que comen nuestros hijos es nuestra y empieza en el mismísimo día de su nacimiento, porque es muy distinto gozar de una lactancia materna (viva, variada en sabores y texturas) que ir tirando con leche de vaca (precocinada con idéntico sabor día tras día, mes tras mes). Pasa por un buen ejemplo y continua con una actitud de confianza en que, presentando una buena oferta, el niño va a saber comer lo que necesita.
Bueno pues eso, que alguien se debe de estar llenado los bolsillos con semejante memez.
Pero he-t aqui que no satisfechos con semejante medidón las AASS (autoridades sanitarias) han tenido la pedazo de idea de que en los colegios se implante una horita diaria de ejercicio físico.
Y digo yo, que qué pasa con los que como Pablo, van sobrados de fruta porque la comen en casa, y de ejercicio porque ejercen de niños las 24 h del día. A mi hijo no le sobra medio gramo de grasa ¿por qué quieren ponérmelo a dieta y con un plan de ejercicio?
¿No sería mucho mas normal que realmente los padres pudieran conciliar? Y que en cada familia se ocupen de que los niños coman bien, comida sana, casera... se ocupen de que los niños se muevan y jueguen como niños. No se puede imponer la fruta a niños que lo que necesitan a media mañana es un bocadillo (no se le debería 'imponer' a ninguno) ni pueden convertir la actividad física en una obligación.
Me j. estas medidas que aparentan ser buenas, pero que en realidad, son una rueda mas del engranaje; hacen el efecto de que la salud de los niños no es responsabilidad de los padres, que las cosas se pueden hacer bien a golpe de campaña. Que los gobiernos son 'buenos' porque oh! se 'preocupan' por los niños. Mentiras y mas mentiras
No, no es nada malo.
Lo que no entiendo es, si tan poco dinero y tan poco recursos hay, porque los dedican a una cosa que no tiene pies ni cabeza. La responsabilidad de lo que coma mi hijo es cosa de casa, y además, nadie se lanza sobre un kiwi despues de ver un anuncio por muy pegadiza que sea la cancioncilla, menos aun sigue comiendo fruta a partir del día siguiente, si es que antes no lo hacía. Ni Pablo se hubiera comido la pera, si no le gustase. O no habría seguido comiendo fruta al día siguiente. La responsabilidad de lo que comen nuestros hijos es nuestra y empieza en el mismísimo día de su nacimiento, porque es muy distinto gozar de una lactancia materna (viva, variada en sabores y texturas) que ir tirando con leche de vaca (precocinada con idéntico sabor día tras día, mes tras mes). Pasa por un buen ejemplo y continua con una actitud de confianza en que, presentando una buena oferta, el niño va a saber comer lo que necesita.
Bueno pues eso, que alguien se debe de estar llenado los bolsillos con semejante memez.
Pero he-t aqui que no satisfechos con semejante medidón las AASS (autoridades sanitarias) han tenido la pedazo de idea de que en los colegios se implante una horita diaria de ejercicio físico.
Y digo yo, que qué pasa con los que como Pablo, van sobrados de fruta porque la comen en casa, y de ejercicio porque ejercen de niños las 24 h del día. A mi hijo no le sobra medio gramo de grasa ¿por qué quieren ponérmelo a dieta y con un plan de ejercicio?
¿No sería mucho mas normal que realmente los padres pudieran conciliar? Y que en cada familia se ocupen de que los niños coman bien, comida sana, casera... se ocupen de que los niños se muevan y jueguen como niños. No se puede imponer la fruta a niños que lo que necesitan a media mañana es un bocadillo (no se le debería 'imponer' a ninguno) ni pueden convertir la actividad física en una obligación.
Me j. estas medidas que aparentan ser buenas, pero que en realidad, son una rueda mas del engranaje; hacen el efecto de que la salud de los niños no es responsabilidad de los padres, que las cosas se pueden hacer bien a golpe de campaña. Que los gobiernos son 'buenos' porque oh! se 'preocupan' por los niños. Mentiras y mas mentiras
viernes, 16 de noviembre de 2012
V.O. (y no es versión original)
El 25 de Noviembre se celebra el Día Mundial contra la Violencia Obstétrica (ya se que las mayúsculas son incorrectas pero me gusta mas así)
Si hace unos años, no demasiados, me hubieran hablado de 'violencia obstétrica' habría contestado con un '¿violencia queeeee?' y habría seguido con algo que seguramente incluiría en la misma frase las palabras 'normal' 'seguro' y 'cuatro locas'
Ahora he cambiado de opinión en muchas cosas, entre ellas que estar loca es una de las mejores cosas que te pueden pasar, ya que la otra opción es ser lo que se supone que es 'normal' y a mi esa 'normalidad' cada día me gusta menos.
Mi primer encuentro con la V.O. sucedió en los pasillos del Hospital de La Fe de Valencia (donde yo misma nací) Yo había quedado allí con la que en aquel momento era mi ginecóloga, y mientras esperaba, la puerta de un pasillo se abrió y apareció un celador empujando una silla de ruedas, donde iba una chica con una barriga del tamaño (me pareció a mi entonces) de una plaza de toros. El celador cantó "A veeeeeeeeeeer traigo esta señora del Peset porque no se qué no se cuantos" y a gritos en el pasillo todo el mundo se enteró con detalle de las intimidades de la chica. Por cierto dijo "señora" con el mismo tono que si hablara de una oveja... lo recuerdo precisamente porque me chocó y porque recuerdo haber pensado 'pobre mujer, con la cara que tiene de estar pasándolo mal y la tratan como ganado'
A los gritos del celador aparecieron varias enfermeras /doctoras/comadronas (no se qué serían) y la rodeadon... una tenía lo que supongo que sería el historial y iba leyéndolo mientras leía entre labios; mientras esperaban, otras dos hablaban entre ellas y se partían de la risa allí mismo, a su rollo 'le podían decir algo, pobrecilla' pensé yo... se veía que lo estaba pasando muy mal, me estaban entrando ganas a mi de ir y cogerle la mano... al final la que leía dijo compitiendo en potencia con el celador "venga bonita que te vamos a llevar para no se donde" y empuñó el carrito, pero otra la interrupió diciéndole algo que no pude ir bien, el caso es que se enzarzaron en una discusión de a dónde había que llevar a la "señora" (que llevaba allí un buen rato y a estas alturas lloraba sin que nadie se dignara decirle nada) Recuerdo que yo intentaba al menos establecer contacto ocular... pero ella estaba encongida sobre si misma, en la silla de ruedas.
De repente el celador apareció por la misma puerta por donde había entrado antes, pidiendo, con su característica discreción, que le firmaran no se qué papeles... la que parecía mandar allí se acercó a él y se puso con el papeleo y a las otras dos, no se qué hicieron pero de repente ya no estaban allí.
La parturienta a estas alturas lloraba a mares... estaba sola en mitad del pasillo, sentada en la silla de ruedas, nadie le decía nada ni le hacía ni caso... al cabo de un buen rato, aparecieron otra vez las dos presuntas enfermeras y se la llevaron en un plis-plas al grito de "Venga cariño que terminamos enseguida ya veras" (frase mas apropiada para una peluquera que da mechas que para una sanitaria) y empujando la silla de ruedas se la llevaron ligeritas.
Y yo ya por aquella época me quedé con la escena, aunque mi valoración en ese momento (qué chungo debe de ser un parto, claro las que trabajan aqui para ellas no es nada, qué mal se tiene que pasar pariendo) es muy diferente de mi valoración en este momento (pandilla de cabrones ¿es que no teneis humanidad?)
Como con tantas otras cosas, creo que lo peligroso de la VO es la normalidad con que se practica. Los clichés -mientras finalmente el niño nazca sano y la madre quede 'bien' ¿de qué quejarse?- Quien pregunta esto no está preparado para entender la respuesta ni aunque se la metieran dentro del cerebro.
En cuanto a mi propia experiencia con la VO, es leve, pero es. Aunque la mayor parte de la población no lo llamaría violencia, porque violencia suena a bofetón, a cosa grave. Pero también es violencia que te cosifiquen, que te menosprecien, que te ignoren, que te tomen por boba, que te mientan en tu salud por su provecho económico.
Son muy necesarios días como éste para dar el tema a conocer, espero que sea un éxito y esta es mi pequeña aportación!
Si hace unos años, no demasiados, me hubieran hablado de 'violencia obstétrica' habría contestado con un '¿violencia queeeee?' y habría seguido con algo que seguramente incluiría en la misma frase las palabras 'normal' 'seguro' y 'cuatro locas'
Ahora he cambiado de opinión en muchas cosas, entre ellas que estar loca es una de las mejores cosas que te pueden pasar, ya que la otra opción es ser lo que se supone que es 'normal' y a mi esa 'normalidad' cada día me gusta menos.
Mi primer encuentro con la V.O. sucedió en los pasillos del Hospital de La Fe de Valencia (donde yo misma nací) Yo había quedado allí con la que en aquel momento era mi ginecóloga, y mientras esperaba, la puerta de un pasillo se abrió y apareció un celador empujando una silla de ruedas, donde iba una chica con una barriga del tamaño (me pareció a mi entonces) de una plaza de toros. El celador cantó "A veeeeeeeeeeer traigo esta señora del Peset porque no se qué no se cuantos" y a gritos en el pasillo todo el mundo se enteró con detalle de las intimidades de la chica. Por cierto dijo "señora" con el mismo tono que si hablara de una oveja... lo recuerdo precisamente porque me chocó y porque recuerdo haber pensado 'pobre mujer, con la cara que tiene de estar pasándolo mal y la tratan como ganado'
A los gritos del celador aparecieron varias enfermeras /doctoras/comadronas (no se qué serían) y la rodeadon... una tenía lo que supongo que sería el historial y iba leyéndolo mientras leía entre labios; mientras esperaban, otras dos hablaban entre ellas y se partían de la risa allí mismo, a su rollo 'le podían decir algo, pobrecilla' pensé yo... se veía que lo estaba pasando muy mal, me estaban entrando ganas a mi de ir y cogerle la mano... al final la que leía dijo compitiendo en potencia con el celador "venga bonita que te vamos a llevar para no se donde" y empuñó el carrito, pero otra la interrupió diciéndole algo que no pude ir bien, el caso es que se enzarzaron en una discusión de a dónde había que llevar a la "señora" (que llevaba allí un buen rato y a estas alturas lloraba sin que nadie se dignara decirle nada) Recuerdo que yo intentaba al menos establecer contacto ocular... pero ella estaba encongida sobre si misma, en la silla de ruedas.
De repente el celador apareció por la misma puerta por donde había entrado antes, pidiendo, con su característica discreción, que le firmaran no se qué papeles... la que parecía mandar allí se acercó a él y se puso con el papeleo y a las otras dos, no se qué hicieron pero de repente ya no estaban allí.
La parturienta a estas alturas lloraba a mares... estaba sola en mitad del pasillo, sentada en la silla de ruedas, nadie le decía nada ni le hacía ni caso... al cabo de un buen rato, aparecieron otra vez las dos presuntas enfermeras y se la llevaron en un plis-plas al grito de "Venga cariño que terminamos enseguida ya veras" (frase mas apropiada para una peluquera que da mechas que para una sanitaria) y empujando la silla de ruedas se la llevaron ligeritas.
Y yo ya por aquella época me quedé con la escena, aunque mi valoración en ese momento (qué chungo debe de ser un parto, claro las que trabajan aqui para ellas no es nada, qué mal se tiene que pasar pariendo) es muy diferente de mi valoración en este momento (pandilla de cabrones ¿es que no teneis humanidad?)
Como con tantas otras cosas, creo que lo peligroso de la VO es la normalidad con que se practica. Los clichés -mientras finalmente el niño nazca sano y la madre quede 'bien' ¿de qué quejarse?- Quien pregunta esto no está preparado para entender la respuesta ni aunque se la metieran dentro del cerebro.
En cuanto a mi propia experiencia con la VO, es leve, pero es. Aunque la mayor parte de la población no lo llamaría violencia, porque violencia suena a bofetón, a cosa grave. Pero también es violencia que te cosifiquen, que te menosprecien, que te ignoren, que te tomen por boba, que te mientan en tu salud por su provecho económico.
Son muy necesarios días como éste para dar el tema a conocer, espero que sea un éxito y esta es mi pequeña aportación!
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