Quiero tanto a Pablo que ni reencarnandome tres veces en una combinación de Joaquin Sabina e Isabel Allende podría expresarlo.Ese es el primer paso, querer.Le cuido mucho, muchísimo, me preocupo por el. Hago cosas buenas, en todos los sentidos, para que coma. Me gusta hacerle reir todo lo que puedo, y como no que me haga reir a mi también. No trabajo... fuera de casa, es decir no tengo un empleo que se traduzca en euritos a final de mes, lo cual está peor visto socialmente hoy en día (con honrosas excepciones) que ser maricón -lesbi ya es otro cantar- o drogadicto, que se considera -la drogadicción- enfermos y no meros viciosos como hasta hace pocos años. En fin, que paso veintipico horas al día con Pablo, y no me canso. Le atiendo por las noches las muchas o las muchísimas veces que se despierta. Le sigo dando teta.Cantamos juntos un montón de canciones Respeto a mi hijo como persona distinta a mi, nunca le he gritado, nunca le he obligado a comer por la fuerza, nunca le he dicho "me tienes harta" no le comparo con otros niños, no hablo de él cuando está presente como si no estuviera presente. Tengo mucha paciencia con él, y cuando se me termina la paciencia, no se de qué rincón de mi sale mas paciencia todavía, pero si alguna vez se enfada y llora y patalea, le calmo poco a poco. Dibujamos juntos. Jugamos a los trenes. Estos dos años y poco de mi vida que son los años de su vida se los he dedicado y ahora poco a poco empezamos de alguna manera a separarnos. Ser una buena madre incluye saber cuándo y cómo ir soltando. ¿Soy la mejor persona del mundo? Sin duda que no, nada mas lejos... que Finisterre. Pero para mi hijo si soy la mejor madre del mundo, y lo mejor del título es que no es exclusivo: tu tambien puedes ser la mejor madre del mundo.
Pero esto en una sociedad tan profundamente patriarcal y capitalista, pero tanto tanto y tanto que de estar tan metidos en ello no lo vemos, esto es feo, despierta rechazo y antipatía, la paciencia con los niños no se lleva, y el estar todo el día en casa es señal de parasitismo o marujez o retraso. Que como me decía una amiga, hay que cambiar el no trabajo por estoy en paro para ser mejor tolerada. Lo cierto es que, en general, despierta mas simpatías una mamá-anuncio-de-aspirina que una mamá full-time. Ser dulce con tu hijo es ñoño e improductivo, aparte de que le asalvajas porque le dejas hacer lo que quiere. Darle una torta a tu hijo (una pequeña,eh) porque estás agobiadísima de trabajo, vas siempre corriendo, estás de los nervios, tu marido no te ayuda, y los niños son la ostia, resulta así humanamente comprensible, patriarcalmente bienvenido y permite hacer la declaración de la Renta, que las Lolis de eso no gastamos. Me pregunto si estas comprensivas personas seguirían manteniendo el mismo nivel de comprensibidad si sus parejas les dieran, digamos una vez por semana, un bofetón (uno pequeño, eh) porque está agobiadísimo de trabajo, va siempre corriendo, está de los nervios, su jefe le putea, y las mujeres son de lo que no hay...
Lo tengo comprobado, requetecomprobado y archicomprobado: ser una buena mamá no despierta simpatías. Con honrosas excepciones, entre quienes cuento a algunas de vosotras. Pero never mind, ya lo cantó Loquillo: no vine aqui para hacer amigos, pero sabes que siempre puedes contar conmigo. Yo soy la mejor madre del mundo, y si te pica, deja de comer ajos!
Madre superiora, bióloga, gatoflauta aspirante a vegetariana. Si quieres halagarme, llámame loca.Yo también prefiero una mariposa al Rockefeller Center. Mi hijo me ha dado la vuelta como un calcetín, y a la vez soy mas yo que nunca. Una vez me teñí el pelo: nunca volverá a suceder. No puedo ser princesa porque nací guerrera. Odio las bodas, ir de tiendas, las peluquerías y las flores muertas. Leer me salva. Cocino con el corazón, de otra forma no me sale. Sólo veo lo que creo.
miércoles, 25 de enero de 2012
martes, 24 de enero de 2012
Pan
500 g harina de trigo candeal
25 g levadura (1 cubito levital)
1 cucharada sopera rasa de sal
Semillas: amapola, sésamo y/o lino
Pipas de calabaza (importante: peladas)
25 g levadura (1 cubito levital)
1 cucharada sopera rasa de sal
Semillas: amapola, sésamo y/o lino
Pipas de calabaza (importante: peladas)
Avellanas o nueces
Se mezcla la harina con la levadura y la sal. Se añade el resto de ingredientes, y se va echando agua tibia hasta conseguir una masa. Se coloca en una fuente pyrex untada de aceite de girasol y se deja al menos dos horas en un sitio cálido y tranquilo.
Se mete al horno precalentado a 200ºC y se baja la temperatura a 160ºC
Si se quiere costra mas durita, se moja con agua antes de meter al horno.
Si alguien lo hace que me lo cuente
Se mezcla la harina con la levadura y la sal. Se añade el resto de ingredientes, y se va echando agua tibia hasta conseguir una masa. Se coloca en una fuente pyrex untada de aceite de girasol y se deja al menos dos horas en un sitio cálido y tranquilo.
Se mete al horno precalentado a 200ºC y se baja la temperatura a 160ºC
Si se quiere costra mas durita, se moja con agua antes de meter al horno.
Si alguien lo hace que me lo cuente
lunes, 23 de enero de 2012
Marchando otra de indignación
Mamá que recoge al niño (2 años y medio) de la guarde. El niño, por lo que sea, sale lloriqueando un poquillo; la madre le pregunta con voz fuerte mientras le zarandea de un brazo... pero qué te pasa, por qué lloras asi? el niño aun llora mas... uy qué tonto la madre se agacha a abrocharle la chaqueta con gesto de impaciencia y agobio ¿estas nervioso hoy o qué? mira que los nervios te los quito yo de un par de tortazos eh
1) Estoy mas que harta de ver escenas como esta y peores de maltrato, amenazas, humillaciones. Ademas para colmo ni se cómo reaccionar y se trata de algo tan tristemente normalizado que no puedes "meterte" Quizá simplemente me averguenza ser tan cobarde de no tener valor de intervenir
2) Es posible que dentro de diez o quince años esta madre (no es el primer dia que la veo tratar asi al niño)se pregunte, quizá hasta sintiéndose sincera consigo misma, qué hemos hecho mal con este niño que nos habla asi y nos trata asi (de mal) , le hemos dado de todo, hemos hecho todo por el y blablabla
1) Estoy mas que harta de ver escenas como esta y peores de maltrato, amenazas, humillaciones. Ademas para colmo ni se cómo reaccionar y se trata de algo tan tristemente normalizado que no puedes "meterte" Quizá simplemente me averguenza ser tan cobarde de no tener valor de intervenir
2) Es posible que dentro de diez o quince años esta madre (no es el primer dia que la veo tratar asi al niño)se pregunte, quizá hasta sintiéndose sincera consigo misma, qué hemos hecho mal con este niño que nos habla asi y nos trata asi (de mal) , le hemos dado de todo, hemos hecho todo por el y blablabla
martes, 17 de enero de 2012
Saludo y me marcho
Cerca de mi casa hay un sitio que no se sabe bien que es, si guardería o ludoteca o qué, pero bueno, es una planta baja, que hasta hace muy poco tenía las paredes de cristal, donde se dejan niños. Yo solía mirar al pasar y los veía con muchísimos juguetes de todo tipo.
Ayer al pasar me di cuenta de que han puesto un cartel bastante grandecito que pone "Saludo y me marcho" y por si alguien no entiende el castellano o para reforzar el mensaje, se acompaña de una foto de una mamá que se agacha a dar un beso al niño en la puerta.
Muchas veces al pasar y mirar he visto niños solos, tristes, o solos y tristes. Y ahora encima meten prisa a las mamás para que se despidan. Me indigné mucho.¿A donde coño vamos con tanta prisa?¿Qué es mas importante que, ya que tienes que dejar a tu hijo en un sitio asi, dedicarle dos minutos para dejarle lo mejor posible? Son pastillas para no tener sed. Solo les ha faltado poner "Un beso si, dos ya no, que estamos perdiendo tiempo y dinero" Luego no nos quejemos si los niños se niegan a beber agua.
Ayer al pasar me di cuenta de que han puesto un cartel bastante grandecito que pone "Saludo y me marcho" y por si alguien no entiende el castellano o para reforzar el mensaje, se acompaña de una foto de una mamá que se agacha a dar un beso al niño en la puerta.
Muchas veces al pasar y mirar he visto niños solos, tristes, o solos y tristes. Y ahora encima meten prisa a las mamás para que se despidan. Me indigné mucho.¿A donde coño vamos con tanta prisa?¿Qué es mas importante que, ya que tienes que dejar a tu hijo en un sitio asi, dedicarle dos minutos para dejarle lo mejor posible? Son pastillas para no tener sed. Solo les ha faltado poner "Un beso si, dos ya no, que estamos perdiendo tiempo y dinero" Luego no nos quejemos si los niños se niegan a beber agua.
viernes, 13 de enero de 2012
Pablo aum!
Lei mucho mucho muchísimo durante la espera de Pablo, entre otros el "Mi niño no me come" de Carlos González.Y mientras leía este libro sin dejar de dar cabezazos de asentimiento, pensaba (y suspiraba) "ay qué faltita me habrías hecho hace treinta y pico años" Porque yo de pequeña no comía. No comía nada de nada. Probablemente llegué a la adolescencia a base de fotosíntesis y respaldada por los mil y uno complejos vitamínicos que mi médico de cabecera, en las muchas y penosas visitas, me 'recetaba' ante la incansable cantaleta de mi madre... es que está tan delgadita... es que no come nada... es que nunca tiene hambre. Recuerdo algun 'bueno pero a la niña no le pasa nada, está muy sana, ella es así" pero las mas de las veces no habría tiempo o ganas de mas explicaciones y la cosa terminaba en el recetazo de Mosegor, de hierro de calcio o de lo que fuera, a ver si con eso comía mucho y me ponía mas redondita, mas mona, y con suerte hasta se me rizaba el pelo y me volvía simpática.
En fin, que traumas de estar por casa aparte, como decía lei mucho mientras esperaba a Pablo (durante y tambien antes del embarazo) y también lei mucho sobre lactancia. Las virtudes de la lactancia materna exclusiva y a demanda me cautivaron, también es cierto que conmigo lo tenían facil. Me gustó mucho saber que los bebés alimentados a la teta a demanda aprender a regular de maravilla el centro del hambre, que, como no, está en el cerebro, por lo que de mayores, son poco proclives a la obesidad: saben comer lo que necesitan, ni mas ni menos. No me imagino nada mejor despues de mi cesarea perfectamente helada, que continuar alimentando a mi peque de mi misma otros tantos meses... además, cómodo de narices. A los cinco meses y medio llegó un platano aplastado a la boca de Pablo, y desde entonces comida y teta are living in perfect harmony
Durante la espera de Pablo, y sus primeros meses, y aun hoy, su infancia me hace recordar y remover la mía propia, y como he explicado, el tema comida fue uno de los mas importantes. Asi que yo me puse en ese típico papel de "no quiero que m hijo pase por lo mismo que pasé yo" Y en este caso a veces es dificil, porque lo que sale sin pensar es hacer lo mismo que hicieron con uno mismo, que aunque no se recuerde conscientemente, está ahí y tiene mucha pero que mucha fuerza. A veces es dificil, pero casi siempre lo consigo. Nunca he dicho aquello tan espantoso de "es malcomedor" no le obligo a comer mas allá del hambre que él tenga, porque el si sabe cuánta hambre tiene. Las cuatro cosas que no le gustan, no las come. Sobre todo, quiero que coma con gusto y alegría, porque así es como quiero que viva, y el comer es solo un reflejo de lo demas.
Es muy dificil valorar cuánto come un peque. Enseguida aparece la palabra "todo" pero ¿cuánto es todo? Seguro que hay niños que comen, objetivamente, menos cantidad de la que come Pablo pero como les meten pedazo de plato, se les califica de "le cuesta" o mejor aun desde el papel de madre sacrificio "como me cuesta que coma" A mi no me cuesta nada que Pablo coma, el abre la boca y mastica solito, no le tengo que mover la mandíbula ni nada
Ahora, no se sabe porqué, Pablo lleva una semana comiendo como si mañana empezara una guerra... se mete las patatas fritas de dos en dos en la boca, se termina los yogurs enteros y chupetea el vasito, pide mas galletas, mas salchichas, mas macarrones... para mi es un cambio verlo comer tanta cantidad, y la verdad es que caigo rápido en decir 'qué bien'... pero entonces hasta ahora ¿ha comido mal? No. Y si vuelve a comer "menos" pues me parecerá igual de bien...
En fin, que traumas de estar por casa aparte, como decía lei mucho mientras esperaba a Pablo (durante y tambien antes del embarazo) y también lei mucho sobre lactancia. Las virtudes de la lactancia materna exclusiva y a demanda me cautivaron, también es cierto que conmigo lo tenían facil. Me gustó mucho saber que los bebés alimentados a la teta a demanda aprender a regular de maravilla el centro del hambre, que, como no, está en el cerebro, por lo que de mayores, son poco proclives a la obesidad: saben comer lo que necesitan, ni mas ni menos. No me imagino nada mejor despues de mi cesarea perfectamente helada, que continuar alimentando a mi peque de mi misma otros tantos meses... además, cómodo de narices. A los cinco meses y medio llegó un platano aplastado a la boca de Pablo, y desde entonces comida y teta are living in perfect harmony
Durante la espera de Pablo, y sus primeros meses, y aun hoy, su infancia me hace recordar y remover la mía propia, y como he explicado, el tema comida fue uno de los mas importantes. Asi que yo me puse en ese típico papel de "no quiero que m hijo pase por lo mismo que pasé yo" Y en este caso a veces es dificil, porque lo que sale sin pensar es hacer lo mismo que hicieron con uno mismo, que aunque no se recuerde conscientemente, está ahí y tiene mucha pero que mucha fuerza. A veces es dificil, pero casi siempre lo consigo. Nunca he dicho aquello tan espantoso de "es malcomedor" no le obligo a comer mas allá del hambre que él tenga, porque el si sabe cuánta hambre tiene. Las cuatro cosas que no le gustan, no las come. Sobre todo, quiero que coma con gusto y alegría, porque así es como quiero que viva, y el comer es solo un reflejo de lo demas.
Es muy dificil valorar cuánto come un peque. Enseguida aparece la palabra "todo" pero ¿cuánto es todo? Seguro que hay niños que comen, objetivamente, menos cantidad de la que come Pablo pero como les meten pedazo de plato, se les califica de "le cuesta" o mejor aun desde el papel de madre sacrificio "como me cuesta que coma" A mi no me cuesta nada que Pablo coma, el abre la boca y mastica solito, no le tengo que mover la mandíbula ni nada
Ahora, no se sabe porqué, Pablo lleva una semana comiendo como si mañana empezara una guerra... se mete las patatas fritas de dos en dos en la boca, se termina los yogurs enteros y chupetea el vasito, pide mas galletas, mas salchichas, mas macarrones... para mi es un cambio verlo comer tanta cantidad, y la verdad es que caigo rápido en decir 'qué bien'... pero entonces hasta ahora ¿ha comido mal? No. Y si vuelve a comer "menos" pues me parecerá igual de bien...
martes, 10 de enero de 2012
Congo!
Estaba claro que tenia que pasar, y anoché, pasó. Fue la primera vez pero seguramente no será la última. Yo estaba en la cocina picando, para horror de la Beckam, ajos tiernos (nena, qué revueltos te pierdes) y Pablo estaba subido en una banqueta delante de la pila jugando ayudandome a fregar. Su especialidad es dejar el colador como la patena, listo para transportar un órgano para transplante si fuera necesario. No se qué hizo con el chorritillo de agua que me salpicó, y después de oirme, se rió y empezó a repetir: "ay congo, ay congo" A mi me dió la risa, y me dió por repetirlo, y entre eso y mi cara de sorpresa Pablo no paraba de reir y de repetir AY CONGO AY CONGO cada vez mas alto...vamos, que para un conductista lo hice mal de cojones narices, pero es mejor congo y reir, que caramba y no reir. Seguro.
Yo digo muchos tacos por lo que es lógico pensar que Pablo los va a ir aprendiendo pero es algo que me preocupa bastante poco. Tampoco es que quiera que los vaya diciendo por todas partes, pero estoy segura de que también aprenderá dónde si se puede decir y donde no, cuándo si y cuándo no, cuánto si y cuánto no. Y es que un taco a tiempo puntualiza, enfatiza, clarifica y sobre todo desahoga. No me suele gustar la gente que por mojigatería se espanta de los tacos, y por lo mismo, si me suelen gustar las personas que hacen buen uso -nunca abuso ni uso impertinente-
Escribo "congo" porque es lo mas parecido a como sonó cuando lo dijo Pablo.Es que no me imagino siendo despertada de una siesta por un teleoperador de vodafon y diciendo 'cáspita, qué lata'
Yo digo muchos tacos por lo que es lógico pensar que Pablo los va a ir aprendiendo pero es algo que me preocupa bastante poco. Tampoco es que quiera que los vaya diciendo por todas partes, pero estoy segura de que también aprenderá dónde si se puede decir y donde no, cuándo si y cuándo no, cuánto si y cuánto no. Y es que un taco a tiempo puntualiza, enfatiza, clarifica y sobre todo desahoga. No me suele gustar la gente que por mojigatería se espanta de los tacos, y por lo mismo, si me suelen gustar las personas que hacen buen uso -nunca abuso ni uso impertinente-
Escribo "congo" porque es lo mas parecido a como sonó cuando lo dijo Pablo.Es que no me imagino siendo despertada de una siesta por un teleoperador de vodafon y diciendo 'cáspita, qué lata'
lunes, 9 de enero de 2012
Determinantes en los procesos de infertilidad
Determinantes en los procesos de fertilidad (por Ginefiv)
Es un error pensar que todos los tratamientos de infertilidad son efectivos pero sin duda, la elección de los profesionales adecuados de una clínica de reproducción asistida sumado a condiciones personales y sociales favorables y la genética favorecen el proceso.
Ha sido claramente desmentido y argumentado en numerosos medios e informaciones, la idea de que la infertilidad está asociada solamente a factores femeninos. La infertilidad por factores masculinos supone el 40% de los casos. En cualquier caso someterse a un tratamiento es el mecanismo y existen muchos factores determinantes en el proceso.
Para aumentar las posibilidades de éxito de implantación del embrión, un aspecto importante es reducir el estrés al que está sometido la persona. El hecho de considerar que en épocas de relax o menos responsabilidad son sinónimo de mayor facilidad para conseguir el embarazo no es del todo real, puesto que a pesar de que la situación sea propicia, no siempre se consigue erradicar el problema de fondo, la acumulación de estrés.
Otros factores condicionantes de éxito están relacionados con el estilo de vida de la mujer y sus características físicas. A pesar de que la edad tiene un papel principal, destacar que una mujer a partir de los 45 años tiene menos de un 5% de posibilidades de quedarse embarazada, el hecho de que la mujer siga un estilo de vida saludable en el que no adquiera gran protagonismo el alcohol y el tabaco sumado a la incorporación del ejercicio a su vida y dieta cuidada sin excesos hace más probable el que pueda ser madre a los 40 años o incluso más.
Además, dentro de las características físicas, hay que comentar que lo recomendable es tener el peso óptimo. Tanto en el caso de mujeres muy delgadas como con sobrepeso pueden tener más problemas a la hora de quedarse embarazadas. El bajo peso puede producir alteraciones en el organismo que lo impidan y el sobrepeso, aunque no se sabe claramente cómo afecta a la concepción puede provocar largos períodos de tiempo entre ciclos menstruales además de exceso de hormonas que impiden la ovulación.
Cuando una pareja de enfrenta a algún tratamiento de fertilidad, en muchas casos hay que ayudar y favorecer la consecución satisfactoria de este proceso y desde la clínica de fertilidad se pretende este objetivo a través de profesionales que preparen psicológicamente y físicamente a los participantes. No se puede garantizar cien por cien el embarazo pero en un altísimo porcentaje el objetivo se consigue.
Es un error pensar que todos los tratamientos de infertilidad son efectivos pero sin duda, la elección de los profesionales adecuados de una clínica de reproducción asistida sumado a condiciones personales y sociales favorables y la genética favorecen el proceso.
Ha sido claramente desmentido y argumentado en numerosos medios e informaciones, la idea de que la infertilidad está asociada solamente a factores femeninos. La infertilidad por factores masculinos supone el 40% de los casos. En cualquier caso someterse a un tratamiento es el mecanismo y existen muchos factores determinantes en el proceso.
Para aumentar las posibilidades de éxito de implantación del embrión, un aspecto importante es reducir el estrés al que está sometido la persona. El hecho de considerar que en épocas de relax o menos responsabilidad son sinónimo de mayor facilidad para conseguir el embarazo no es del todo real, puesto que a pesar de que la situación sea propicia, no siempre se consigue erradicar el problema de fondo, la acumulación de estrés.
Otros factores condicionantes de éxito están relacionados con el estilo de vida de la mujer y sus características físicas. A pesar de que la edad tiene un papel principal, destacar que una mujer a partir de los 45 años tiene menos de un 5% de posibilidades de quedarse embarazada, el hecho de que la mujer siga un estilo de vida saludable en el que no adquiera gran protagonismo el alcohol y el tabaco sumado a la incorporación del ejercicio a su vida y dieta cuidada sin excesos hace más probable el que pueda ser madre a los 40 años o incluso más.
Además, dentro de las características físicas, hay que comentar que lo recomendable es tener el peso óptimo. Tanto en el caso de mujeres muy delgadas como con sobrepeso pueden tener más problemas a la hora de quedarse embarazadas. El bajo peso puede producir alteraciones en el organismo que lo impidan y el sobrepeso, aunque no se sabe claramente cómo afecta a la concepción puede provocar largos períodos de tiempo entre ciclos menstruales además de exceso de hormonas que impiden la ovulación.
Cuando una pareja de enfrenta a algún tratamiento de fertilidad, en muchas casos hay que ayudar y favorecer la consecución satisfactoria de este proceso y desde la clínica de fertilidad se pretende este objetivo a través de profesionales que preparen psicológicamente y físicamente a los participantes. No se puede garantizar cien por cien el embarazo pero en un altísimo porcentaje el objetivo se consigue.
jueves, 22 de diciembre de 2011
miércoles, 21 de diciembre de 2011
Buenos días
Pablo, no se si tu algun día leeras esto por ti mismo, puede que si o puede que no, pero hoy quiero contarte como te despiertas cada día.
A las ocho empiezo a llamarte, levanto del todo la persiana para que la luz del día te ayude a despertar, y aunque ya se que sólo con eso no te despiertas, empiezo por llamarte mientras estoy por el pasillo, entro a algo a la habitación: Pablo Pablete... Pabluchi.... Pablosky... Pablete Pablerete.... pero nada, tu duermes como el tronco que yo quisiera que fueras toda la noche. Me siento a tu lado y te empiezo a tocar... a dar besos por la cabeza.... ahi ya te mueves un poco o segun el día empiezas a refunfuñar (si, en el 'mal despertar' si nos parecemos tuy yo) Pero hasta que no te cojo en brazos no te despiertas del todo, y ahora que hace frio, te siento encima de mi al lado del radiador, mirando hacia la ventana para que te de la luz, y como los refunfuñamientos suben de volumen, te pongo la teta en la boca.... y entonces, el proceso de despertar se vuelve muuuuucho mas dulce.
Para continuar, te empiezo a cantar las dos cancioncillas de "bon dia" que aprendi el año pasado de oirlas cantar en la guarde. Una de ellas mas que cancion completa es un par de estrofas solamente, pero poco a poco se han ido convirtiendo las dos canciones en una especie de 'saludo al Sol'
A las ocho y veinte y mas puntual que un satélite de la Nasa, pasa justo por debajo de casa el camión de la basura, y cuando tu mismo lo oyes porque ya estás lo suficientemente despierto, o lo oigo yo y te aviso, ahí de un salto de despiertas del todo y "mami mami mion sura mion sura" y nos pasamos el ratito maravilloso tu de disfrutar y yo de verte disfrutar, viendo como el camión de la basura lleva a cabo el prosaiquísimo proceso de extender unas pinzas que cogen el contenedor, elevarlo, vaciar el contenido (pufff pufff pufff echa suraaaaa) devolver a su sitio el contenedor... es taaaaaan divertido. El proceso se repite con el contenedor de al lado y muchos días también tu me lo cuentas a mi "mami rriba caca, si?" El camión de la basura arranca para marchar, pero entonces tu ya sabes que si nos ponemos en el otro lado de la ventana, podemos ver, aunque sea muy de lado, a los dos siguientes contenedores que hay en la calle, y entonces me dices "mami, mami mion sura ta' hí" y volvemos a repetir el proceso de descripción y admirado del vaciado de contenedores, esta vez mas imaginado que visto, pero que tu vives con la misma ilusión.
A partir de ahi ya estás muy contento y te siento en la cama para vestir. Arrugamos la cara por lo mal que huele el pañal de la noche... y ultimamente limpiamos el culete con una toallita calentada al radiador (ñoñera que si yo hubiera visto antes en otro, habría ultracriticado) pero tu te ries tanto cuando la "toallita caliente va a por la chufaaaaaa" Te dejas vestir bastante bien, sólo algunos dias no te apetece ponerte alguna prenda concreta, no se porqué pero tus motivos tendrás, quizá tan simples y tan válidos como que no te guste, y entonces te traigo dos modelitos y te doy a elegir ¿este o este? "ete" y fin del problema.
No se bien como empezó, pero jugamos un dia a que la etiqueta te hacía pupa, y a que yo te la cortaba con la tijera.... y ya casi no nos queda etiqueta en pie; etiqueta que ves, etiqueta que pides "mami tera ñaka" y mami va a buscar la tijera (la de punta roma, por si acaso) mientras mira la hora en el movil y piensa "otro dia que vamos justos de tiempo) Cortar la etiqueta es otro festival. Tu la coges por el extremo mientras yo corto y te pregunto ¿como le decimos a la etiqueta dolenta? Y tu contestas "ñaka ñaka ñaka" Y una vez cortada le explicamos que la vamos a tirar a la basura porque es molt dolenta y quería hacerle pupa a Pablo y mami no va a dejar que una etiqueta dolenta le haga pupa a Pablo ¡hooooooombre!
Ya vestidos salimos a la puerta y tu te asomas a ver cómo llega el ascensor, mientras yo te pregunto ¿te pones la chaqueta aqui? sabiendo que me vas a contestar "teteta caie" (la chaqueta en la calle) y nada mas abrir la puerta del portal dices "uuuuu tio" (uy que frio)
Después viene la segunda gran ilusión del día; cuando estamos en la parada del autobús, vemos llegar por la calle un autobus blanco que pasa cada día poco antes que el nuestro, es un autocar que recoge a una nena que va en silla de ruedas; a ti te encanta ver cómo el conductor monta toda la parafernalia que se necesita para que la nena pueda subir: un lateral del autobus que se abre, la rampa que baja acompañada de un pitido, cómo la rampa se desdobla una vez en el suelo... y te quedas mirando fijamente cuando la nena es subida a la plataforma y ésta la eleva hacia la entrada del autobus. Luego en casa juegas a imitar esta rampa con la mano, haciendo los mismos pitidos.
En pocos minutos pasa nuestro autobus; aunque a la guarde se llega en veinte minutos, ahora que hace mas frio a primera hora me gusta llevarte sin carrito en el autobus, porque asi estamos juntos un ratillo mas. En el autobus, despues de haber tomado la teta en casa, te comes un trozo de bizcocho para desayunar, normalmente tu solo; precisamente ahora estas en una etapa en la que cuando queremos hacerte algo, muchas veces contestas precisamente eso "mami, tu tolo, tu tolo" Muchos días en el autobus alguien tiene que comentar algo sobre el gusto con que comes, o sobre los comentarios que haces, o sobre lo contento que vas. Todos los dias, una o dos o tres o mas personas sonrien al verte, supongo que los que aun consiguen recordar con claridad que ellos tambien alguna vez fueron niños.
Ya sabes cual es la parada anterior a la nuestra y te encanta darle al boton de 'solicitar parada' para que el coductor nos baje en la nuestra. Y desde la parada hasta la guarde, normalmente tambien te gusta ir andando solo. Nos cruzamos con la yaya de Laia que todos los dias te plantifica un beso y te pregunta ¿quien soy yo? y tu le dices "a iaia a laia" y se pone mas contenta que contenta, y despues nos cruzamos con la yaya de Naiara, que tambien te besa y te dice lo guapo que estás y lo contento que vas y te pide que le digas algo.
Entras a la guarde contento y deseando quitarte chaqueta y bufanda, ahora ya sabes donde está tu percha. Yo te dejo dentro de tu clase, a veces dejamos alguna cosa que había que llevar, y ya te quedas encantado jugando con tus compañeros.
Hoy, 21 de diciembre tambien salgo feliz cuando te dejo en la guardería, con la sensación, y es el tercer año y no será el últmo, de que a mi el Gordo ya me ha tocado, no necesito ninguna otra lotería porque verte crecer cada día es el mejor premio del mundo.
A las ocho empiezo a llamarte, levanto del todo la persiana para que la luz del día te ayude a despertar, y aunque ya se que sólo con eso no te despiertas, empiezo por llamarte mientras estoy por el pasillo, entro a algo a la habitación: Pablo Pablete... Pabluchi.... Pablosky... Pablete Pablerete.... pero nada, tu duermes como el tronco que yo quisiera que fueras toda la noche. Me siento a tu lado y te empiezo a tocar... a dar besos por la cabeza.... ahi ya te mueves un poco o segun el día empiezas a refunfuñar (si, en el 'mal despertar' si nos parecemos tuy yo) Pero hasta que no te cojo en brazos no te despiertas del todo, y ahora que hace frio, te siento encima de mi al lado del radiador, mirando hacia la ventana para que te de la luz, y como los refunfuñamientos suben de volumen, te pongo la teta en la boca.... y entonces, el proceso de despertar se vuelve muuuuucho mas dulce.
Para continuar, te empiezo a cantar las dos cancioncillas de "bon dia" que aprendi el año pasado de oirlas cantar en la guarde. Una de ellas mas que cancion completa es un par de estrofas solamente, pero poco a poco se han ido convirtiendo las dos canciones en una especie de 'saludo al Sol'
A las ocho y veinte y mas puntual que un satélite de la Nasa, pasa justo por debajo de casa el camión de la basura, y cuando tu mismo lo oyes porque ya estás lo suficientemente despierto, o lo oigo yo y te aviso, ahí de un salto de despiertas del todo y "mami mami mion sura mion sura" y nos pasamos el ratito maravilloso tu de disfrutar y yo de verte disfrutar, viendo como el camión de la basura lleva a cabo el prosaiquísimo proceso de extender unas pinzas que cogen el contenedor, elevarlo, vaciar el contenido (pufff pufff pufff echa suraaaaa) devolver a su sitio el contenedor... es taaaaaan divertido. El proceso se repite con el contenedor de al lado y muchos días también tu me lo cuentas a mi "mami rriba caca, si?" El camión de la basura arranca para marchar, pero entonces tu ya sabes que si nos ponemos en el otro lado de la ventana, podemos ver, aunque sea muy de lado, a los dos siguientes contenedores que hay en la calle, y entonces me dices "mami, mami mion sura ta' hí" y volvemos a repetir el proceso de descripción y admirado del vaciado de contenedores, esta vez mas imaginado que visto, pero que tu vives con la misma ilusión.
A partir de ahi ya estás muy contento y te siento en la cama para vestir. Arrugamos la cara por lo mal que huele el pañal de la noche... y ultimamente limpiamos el culete con una toallita calentada al radiador (ñoñera que si yo hubiera visto antes en otro, habría ultracriticado) pero tu te ries tanto cuando la "toallita caliente va a por la chufaaaaaa" Te dejas vestir bastante bien, sólo algunos dias no te apetece ponerte alguna prenda concreta, no se porqué pero tus motivos tendrás, quizá tan simples y tan válidos como que no te guste, y entonces te traigo dos modelitos y te doy a elegir ¿este o este? "ete" y fin del problema.
No se bien como empezó, pero jugamos un dia a que la etiqueta te hacía pupa, y a que yo te la cortaba con la tijera.... y ya casi no nos queda etiqueta en pie; etiqueta que ves, etiqueta que pides "mami tera ñaka" y mami va a buscar la tijera (la de punta roma, por si acaso) mientras mira la hora en el movil y piensa "otro dia que vamos justos de tiempo) Cortar la etiqueta es otro festival. Tu la coges por el extremo mientras yo corto y te pregunto ¿como le decimos a la etiqueta dolenta? Y tu contestas "ñaka ñaka ñaka" Y una vez cortada le explicamos que la vamos a tirar a la basura porque es molt dolenta y quería hacerle pupa a Pablo y mami no va a dejar que una etiqueta dolenta le haga pupa a Pablo ¡hooooooombre!
Ya vestidos salimos a la puerta y tu te asomas a ver cómo llega el ascensor, mientras yo te pregunto ¿te pones la chaqueta aqui? sabiendo que me vas a contestar "teteta caie" (la chaqueta en la calle) y nada mas abrir la puerta del portal dices "uuuuu tio" (uy que frio)
Después viene la segunda gran ilusión del día; cuando estamos en la parada del autobús, vemos llegar por la calle un autobus blanco que pasa cada día poco antes que el nuestro, es un autocar que recoge a una nena que va en silla de ruedas; a ti te encanta ver cómo el conductor monta toda la parafernalia que se necesita para que la nena pueda subir: un lateral del autobus que se abre, la rampa que baja acompañada de un pitido, cómo la rampa se desdobla una vez en el suelo... y te quedas mirando fijamente cuando la nena es subida a la plataforma y ésta la eleva hacia la entrada del autobus. Luego en casa juegas a imitar esta rampa con la mano, haciendo los mismos pitidos.
En pocos minutos pasa nuestro autobus; aunque a la guarde se llega en veinte minutos, ahora que hace mas frio a primera hora me gusta llevarte sin carrito en el autobus, porque asi estamos juntos un ratillo mas. En el autobus, despues de haber tomado la teta en casa, te comes un trozo de bizcocho para desayunar, normalmente tu solo; precisamente ahora estas en una etapa en la que cuando queremos hacerte algo, muchas veces contestas precisamente eso "mami, tu tolo, tu tolo" Muchos días en el autobus alguien tiene que comentar algo sobre el gusto con que comes, o sobre los comentarios que haces, o sobre lo contento que vas. Todos los dias, una o dos o tres o mas personas sonrien al verte, supongo que los que aun consiguen recordar con claridad que ellos tambien alguna vez fueron niños.
Ya sabes cual es la parada anterior a la nuestra y te encanta darle al boton de 'solicitar parada' para que el coductor nos baje en la nuestra. Y desde la parada hasta la guarde, normalmente tambien te gusta ir andando solo. Nos cruzamos con la yaya de Laia que todos los dias te plantifica un beso y te pregunta ¿quien soy yo? y tu le dices "a iaia a laia" y se pone mas contenta que contenta, y despues nos cruzamos con la yaya de Naiara, que tambien te besa y te dice lo guapo que estás y lo contento que vas y te pide que le digas algo.
Entras a la guarde contento y deseando quitarte chaqueta y bufanda, ahora ya sabes donde está tu percha. Yo te dejo dentro de tu clase, a veces dejamos alguna cosa que había que llevar, y ya te quedas encantado jugando con tus compañeros.
Hoy, 21 de diciembre tambien salgo feliz cuando te dejo en la guardería, con la sensación, y es el tercer año y no será el últmo, de que a mi el Gordo ya me ha tocado, no necesito ninguna otra lotería porque verte crecer cada día es el mejor premio del mundo.
lunes, 19 de diciembre de 2011
Nueve años
La primera vez que pensé en Pablo estaba en una cocina. Era una cocina grande, con muebles blancos, y el sol entraba a raudales por la ventana. Se oia esta canción. En ese momento supe de repente y con toda certeza, que algun día tendría a Pablo.
Si esto fuera una novela de Isabel Allende, podría explicar que en ese momento vino Pablo a visitarme, al fin y al cabo, si tanta gente cree en la vida despues de la muerte, no veo porqué no puedo creer yo en la vida antes de la vida. Pablo llegó hasta mi, me besó, me animó a buscarle y me prometió que algun día estaríamos juntos.
Desde entonces, jamás dudé de que algun día tendría un hijo. "Este no puede ser mi papi" me sopló Pablo al oido poco tiempo después. Y así fue. En todos esos años, he tenido otras prioridades, me han pasado muchas cosas, pero de alguna manera él siguió estando ahí. Esperas, enfermedades, dudas, mas esperas, alegrías y tristezas, siempre supe que estaba ahí, y siempre supe que sería un niño y no una niña. Venía a 'verme' de vez en cuando Muchos meses de 'este mes tampoco' y varios tests de embarazo negativos, esperar, y a veces desesperar pero nunca del todo, porque siempre en el fondo sabía que estaba allí.
Hace poco se han cumplido nueve años de aquel día.
Si esto fuera una novela de Isabel Allende, podría explicar que en ese momento vino Pablo a visitarme, al fin y al cabo, si tanta gente cree en la vida despues de la muerte, no veo porqué no puedo creer yo en la vida antes de la vida. Pablo llegó hasta mi, me besó, me animó a buscarle y me prometió que algun día estaríamos juntos.
Desde entonces, jamás dudé de que algun día tendría un hijo. "Este no puede ser mi papi" me sopló Pablo al oido poco tiempo después. Y así fue. En todos esos años, he tenido otras prioridades, me han pasado muchas cosas, pero de alguna manera él siguió estando ahí. Esperas, enfermedades, dudas, mas esperas, alegrías y tristezas, siempre supe que estaba ahí, y siempre supe que sería un niño y no una niña. Venía a 'verme' de vez en cuando Muchos meses de 'este mes tampoco' y varios tests de embarazo negativos, esperar, y a veces desesperar pero nunca del todo, porque siempre en el fondo sabía que estaba allí.
Hace poco se han cumplido nueve años de aquel día.
jueves, 15 de diciembre de 2011
Parole parole
Ains señó, (casi) todo llega en esta vida, aunque le cueste cuarenta años, y hoy por fin soy yo la madre que es la única que entiende a su hijo cuando habla.
Me he dado cuenta de repente, porque además hacía mucho tiempo que no tenía esa sensación. Pero lo había visto muchas veces: un peque que chapurrea a toda velocidad y nadie sabe qué es lo que está diciendo, excepto su madre. Y era algo que siempre me hacía sentir cierta envidia. Ahora la madre soy yo, ahora yo se lo que significa "tullu uno pilla tullu nena"
Pablo está despegando con las palabras. Y a veces me da esa misma sensación de supervelocidad que tienes justo antes de que el avión se eche al aire. Dice 'tu' por 'yo': esta tarde se ha pillado su cestita en Mercadona y al grito de "tu solo, tu solo" se ha enfrentado a la marabunta navideña. A ver si tenías webos de quitarle la cesta. Solo la ha soltado un ratito en el que hemos probado todas (si, todas) las 'monogotas' asi que hemos llegado a casa con un paquete de malta El Miguelete y oliendo a flores y a pastel de mango.
Además canta muy bien (si, otra cosa mas en la que no se me parece) y entona estupendamente, estos dias su favorita es a lluna a puna atida a do o para a quida a mara no vo si adivinas que canción es tómate lo que quieras.
Me he dado cuenta de repente, porque además hacía mucho tiempo que no tenía esa sensación. Pero lo había visto muchas veces: un peque que chapurrea a toda velocidad y nadie sabe qué es lo que está diciendo, excepto su madre. Y era algo que siempre me hacía sentir cierta envidia. Ahora la madre soy yo, ahora yo se lo que significa "tullu uno pilla tullu nena"
Pablo está despegando con las palabras. Y a veces me da esa misma sensación de supervelocidad que tienes justo antes de que el avión se eche al aire. Dice 'tu' por 'yo': esta tarde se ha pillado su cestita en Mercadona y al grito de "tu solo, tu solo" se ha enfrentado a la marabunta navideña. A ver si tenías webos de quitarle la cesta. Solo la ha soltado un ratito en el que hemos probado todas (si, todas) las 'monogotas' asi que hemos llegado a casa con un paquete de malta El Miguelete y oliendo a flores y a pastel de mango.
Además canta muy bien (si, otra cosa mas en la que no se me parece) y entona estupendamente, estos dias su favorita es a lluna a puna atida a do o para a quida a mara no vo si adivinas que canción es tómate lo que quieras.
miércoles, 14 de diciembre de 2011
Momento mermelada: mama pipi
De vez en cuando le doy la chapa a Pablo con cosas que pasarán en un futuro próximo, porque se que él ya comprende bien y así poco a poco va asimilando las cosas; por ejemplo a veces mientras le cambio de pañal le voy explicando dentro de poco serás mayor, y ya sabrás decirme cuando tienes pipi o caca, asi que ya no necesitaras pañal... ¿a que si? tu vienes y me dices 'mamá tengo pipi' y ya está... ya te vas haciendo grande y bla bla bla
Anoche estábamos en el sofá, Pablo en mis brazos medio dormido me miraba con una carita tan guapa que me dío la ñoñez y suspiré en voz alta ay mi nene guapo, qué cosas me dirás cuando seas mayor a lo que Pablo contestó tranquilamente 'mama pipi'
Anoche estábamos en el sofá, Pablo en mis brazos medio dormido me miraba con una carita tan guapa que me dío la ñoñez y suspiré en voz alta ay mi nene guapo, qué cosas me dirás cuando seas mayor a lo que Pablo contestó tranquilamente 'mama pipi'
lunes, 12 de diciembre de 2011
Antes de Pablo
- Yo era de las que cuando veía a una madre acudir rápido cuando lloraba el bebé pensaba 'qué exagerada, no le va a pasar nada porque llore un poco'
- Pensaba que la lactancia materna y la artificial se diferenciaban por el envase y poco mas, si acaso le reconocía 'algun anticuerpo'
- Me escandalizaba cuando oia preguntarle a una nena de dos años 'qué quieres para cenar' porque yo tenía clarísimo que mis hijos comerían cuando, como, cuanto y lo que yo quisiera porque los niños ¿qué saben?
- Pensaba que los niños estaban estupendamente en las guarderías, que quizá alguno lloraba un poco pero luego se les pasaba yyaestá
- Tenía claro que la sociedad trataba bien a los niños, que no se les juzgaba, castigaba, comparaba, gritaba, pegaba o amenazaba impunemente
- Me daban picores cuando oia los topicazos 'un hijo te cambia la vida' 'un hijo te reordena las prioridades' etc
- Había leído el metodo Devill y pensado 'si funciona, estupendo'
- Jamás hubiera creido sobrevivir medio cuerda a mas de dos años seguidos sin dormir ni una sola noche del tirón
- Pensaba que las madres que no trabajaban fuera de casa estaban todo el día rascándose la peineta porque estar con un niño 'no puede ser para tanto'
- Me hubiera dado la risa al oir eso de que los padres deben aprender mas de los hijos que al revés
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