martes, 15 de febrero de 2011

Criadas y señoras... blancos y negros... hombres y mujeres... ¿niños y adultos?

El fin de semana terminé de leer "Criadas y señoras" y me ha gustado mucho, por varios motivos

-He podido leerlo
-He podido leerlo dedicándole ratos largos... mmmm....
-Es una historia de un pasado no demasiado lejano que explica las relaciones entre blancos y negros, entre clases sociales diferentes
-Las protagonistas son mujeres, y sus personajes están muy bien descritos, asi como las relaciones entre ellas
-Me apetecía mucho leer una 'simple' novela, una historia de esas que te atrapan y que dejas de hacer cualquier cosa porque sólo quieres seguir leyendo, leyendo, leyendo a ver qué pasará, como si el libro fuera a irse por patas si lo dejas solo.

La cuestión es que fijándome en las fechas del libro, en el año en que está ambientada la novela, veo que ha pasado relativamente muy poco tiempo, y en ese muy poco tiempo las cosas han cambiado bastante. No se prohíbe a los negros entrar en bibliotecas para blancos, no hay tiendas para blancos y negros por separados, las heladerias no tienen una ventanilla trasera por donde atender a los negros...

Y esto es ser optimista, porque racismo hay todo el que se quiera y mas, hay los mil ejemplos, desde lo mas obvio a lo mas sutil, pero al menos las leyes no amparan estas y mil barbaridades mas.

También hubo un tiempo en que las mujeres perteneciamos legalmente a un padre o a un marido, no teniamos derecho a votar, necesitabamos 'permiso' del marido para tener una cuenta corriente, etc, etc, etc. Y ni que decir tiene que la situación de millones de mujeres en el mundo sigue siendo malísima. Pero al menos aqui, al menos a nivel oficial, algo ha cambiado.

Se me ocurre que quizá dentro de poco tiempo, las relaciones entre niños y adultos tal y como a veces se plantean ahora, puedan escandalizar a alguien... pero ¿como? ¿que se dejaba llorar a un bebé sin acudir a consolarlo? ¿se ponía a dormir a un bebé de tres meses solo en una habitación aparte de sus padres? no puede ser! ¿de verdad se justificaba el pegar a un niño diciendo 'a mi me dieron mas de una torta y no me ha pasado nada'?

Decimos "hoy en dia" como si sólo hoy fuera "hoy en dia", cuando siempre lo es.
Lo que en el siglo XIX era legal y normal, y hasta lógico, hoy nos escandaliza... qué pasará dentro de ¿50 años mas? ¿cómo se tratará a los bebés, a los niños, a los adolescentes?

¡Qué bonito es soñar!

PD Muchísimas gracias a todos por vuestras respuestas al post anterior, tanto en el blog como por email. Mañana intentaré responder a todos! También he enviado ya un email a la consulta de CG gracias a la inestimable colaboraçao de La mamá vaca y La Teta Reina y ya seguiré informando

lunes, 14 de febrero de 2011

Dos conversaciones por el precio de una

Acabo de leer en un enlace del Facebook este artículo en El País sobre niños y adolescentes con muchas cosas materiales pero con poco tiempo de sus padres, con poco cariño, con poca dedicación. Padres que seguramente lo han querido hacer igual de bien que lo queremos hacer todos, pero quizá cayeron en la trampa de creerse la milonga del "tiempo de calidad" y/o todas las maravillosas y falsas promesas de una  vida mas feliz que nos ofrecen los anuncios de la tele  mamá, no importa que no tengas tiempo de prepararle a tu hijo el desayuno, dale un colacao con leche cereales y fruta incorporados (¡¡¡ fruta!!!) y sal pitando a currar, y quédate con la conciencia tranquila de que tu hijo está bien alimentado. Ejemplos de estos mensajes los hay a miles y a cual mas dañino. Leyéndolo me acuerdo de gente que conozco que "enseñó a dormir a sus hijos porque mamá también tiene que ir a trabajar, y si no duerme, mamá no puede trabajar en condiciones". Soledad. De gente que desde muy muy pequeños ha llevado a los niños a la guardería ocho horas al dia para que en casa entren dos sueldos, y que asi "pueda haber de todo". Desapego. De gente que no sabe, como dice el artículo, porque "les ha salido el niño así", como si fuera un melón que no tantearon bien en la tienda. En fin, me ha dejado un mal gusto, el artículo, pero espero que sirva para que haya personas que 'reaccionen'

Pero para chakras cerrados, la segunda -y última- visita al CDIAP. Como ya comenté, en la primera visita casi que sólo hablé yo, y una de las pocas cosas que me respondió el psicólogo fué un 'uf' (acompañado de un ligero levantamiento de ceja) cuando le comente que Pablo aun tomaba teta
Pues por ahi fueron los tiros, bueno el tiro, porque la segunda visita, con papá-de-Pablo presente esta vez, se convirtió a los pocos minutos en una lucha teta-si / teta-no. Resulta que el único motivo que al psicólogo se le ocurre que podría ser causante de los despertares de Pablo es... ¡la teta! Que tiene miedo a perderla, o algo así, y eso le causa angustia, y que lo que hay que hacer es quitársela ya de una vez ¡hombre!

Claro que por supuesto no lo dijo así de claro, tuvimos una típica conversación doble: yo digo una cosa pero quiero decir otra, y tu, me entiendes y me dices una cosa, pero quieres decir otra que contesta a lo que yo quería decir pero no he dicho. Aunque os lieis con este trabalenguas seguro que sabeis de qué tipo de conversación hablo

-Y ¿qué tienes pensado hacer con el tema del pecho?
-Y ¿hasta cuando le vas a dar la teta? Porque el niño ya es mayorcito

-No tengo nada en concreto pensado, hasta que nos apetezca
- La semana pasada te contesté dos veces a esa misma pregunta, le pienso dar hasta que nos de la gana a ambos

-Ya...
-Joder una de estas medio locas hippie vegetariana que se ha leido cuatro tonterías en internet

-La semana pasada ya te lo comenté, no se si lo recuerdas...
- ¿No tienes una respuesta mejor que darme?

-Bueno, es que claro... ejem... siempre tiene que haber un momento que se diga... bueno pues ya...
-Joder es que no tengo ni puta idea de porqué se despierta el niño, algo tendré que decir

-Yo creo que ese momento para mi aun no ha llegado
-Yo creo que no tienes ni idea de qué le pasa al niño, y además no tienes ni idea de qué es dar la teta, no tienes ni remota idea

- Bueno, claro, ejem... a ver, por mi experiencia... todas las madres... en algun momento tienen que cortar
-¿Cuanto queda para que acabe esta consulta?

-A ver, cada uno que haga lo que quiera
-¿Cuanto queda para que acabe esta consulta?

-Pero ¿por qué motivo quieres seguir dándole?
-Pero ¿qué mas te da ya?

-Bueno no es por un motivo concreto, ni por otro, es porque yo quiero y él tambien, simplemente
-Porque me sale del guachipeis, no te digo ¿hemos venido a debatir sobre lactancia o sobre sueño?

-Ya pero a lo mejor por tu querer, estás haciendo algo que a él no le va bien
-Bueno ya veo que no te voy a convencer pero al menos espero que te sientas culpable

-(Levanto la ceja y pongo cara de asombro-mala leche)
-Vete a cagar a la via

-Antes o después, ese momento de separación, tiene que llegar, y seguramente a él le está causando esa ansiedad
-Venga un último intento de convencer a la cabezona esta

-Si, pero es una posibilidad que sea por eso por lo que se despierta, y creo que es una posibilidad pequeña, y no es suficiente, para mi, para quitarle el pecho y que luego resulte que se sigue despertando igualmente
-!Que no lo voy a destetar, coño!

Al final, tuvo que mediar papá-de-Pablo, que estuvo fenomenal, me apoyó a mi y a la teta, y dijo que consideraríamos la opción. Yo en algún momento también me planteé si podría ser, pero todos mis entresijos me dicen que no, que ese no es el camino.

Quizá vuelva a consultar a mi pediatra, o escriba a C.Gonzalez a la revista donde tiene la consulta detallando el caso ya que tuvo la amabilidad  de acordarse de mi, o lo siga hablando con mas mamás... en fin... paciencia y mas paciencia... este fin de semana veia a Pablo mamando tan feliz durante el dia, calmándose tanto cuando despertaba por la noche ¿como le voy a quitar eso en base a una probabilidad?

Bueno y finalmente nos invitó a 'si alguna vez' queríamos volver a pasar por allí por alguna cosa no pienso dar una tecera cita. Muy bien, gracias por todo. No te preocupes, que no habría venido

miércoles, 9 de febrero de 2011

10 cosas que he aprendido de mi hijo

10 cosas que he aprendido de mi hijo"10 cosas que he aprendido de mi hijo es un carnaval de blogs cuyo propósito es hacernos reflexionar, compartir, reír, emocionarnos y facilitarnos una mirada en retrospectiva acerca de cuánto hemos aprendido desde que emprendimos el camino de la maternidad."






1.- He aprendido que, como dice Richard Bach en la contraportada de "Puente al Infinito" se puede echar mucho de menos a alguien que aun no has conocido.

2.- He aprendido que las cosas no son mejores por no ser como yo quiero que sean, ni por no ocurrir cuando yo quiero que ocurran; que es posible que haya un 'algo mas' que hace que las cosas sucedan cuando es mas conveniente.

3.- He aprendido que a veces los típicos tópicos son grandes verdades: Un hijo te cambia la vida, un hijo te reordena tus prioridades, una sonrisa suya lo compensa todo, no sabes lo que se quiere un hijo hasta que no lo tienes...

4.-He aprendido que cuando digo "ya no puedo mas" si que puedo mas.

5.- He aprendido -aun estoy en ello- a vivir en el presente.

6.- He aprendido que hay dos o tres cosas importantes y lo demás son tonterías.

7.- He aprendido montones y montones de cosas sobre embarazo, parto, postparto, lactancia, fisiologia...

8.- He aprendido a leer en los ojos de las madres que trabajan cuánto echan de menos a sus peques sin que tengan que decirlo con palabras.

9.- He aprendido -también estoy en ello- que la mejor manera de educar es un buen ejemplo, mas que charlas, sermones, etc

10.- He aprendido que con amor y sentido común todo va mejor, que todo lo que se necesita saber para cuidar a tu hijo, en realidad ya lo sabes, sólo necesitas olvidarte de juicios y prejuicios, y que hay tantas maneras de hacer las cosas bien como personas en el mundo.


Seguimos sin dormir

Como si del viejo chiste aquel de la soltera que ha pasado muchas navidades pero ninguna nochebuena (que sería en tiempos del hilo negro, porque lo que es ahora...) Pablo pasa todos los días muy bien, pero noches-buenas una entre muchas...
En el CDIAP tuvimos una visita de lo mas insulsa, la verdad. El psicólogo era muy majo, le trajo juguetes a Pablo y estuvo muy bien con él; volvió a preguntarme toooooodo lo que en la visita previa que yo había tenido sola con la trabajadora social ya había respondido... y lo único que hicimos ese dia fue eso. Yo al ver la situación, acorté mis respuestas al máximo para que aquello no pareciera un monólogo del Club de los Desvelados, pero entonces el psicólogo se limitaba a ladear la cabeza, decir "mmmmm" y repetir mis últimas palabras, lo que me hizo acordarme de aquella película en la que Billy Cristal hace de psiquiatra y alguien le dice "cualquier imbecil puede ser psiquiatra, solo hay que sentarse en un buen sofá con un bloc de notas, repetir las ultimas palabras que te dicen y contestar que pensarás sobre ello" A medida que terminaba la sesión, me desesperanzaba un poco... tampoco es que contase con salir de alli con una solución mágica al primer dia, pero tampoco pensaba que no me darían ni siquiera una pequeña pistita de por donde pueden ir los tiros.
Tambien hay que decir en su favor que ni se habló de rutinas ni de estivilleces, aunque si que hubo un ligero "uf" con el tema de la teta, sobre todo de la teta nocturna.
La segunda visita, este viernes, veremos qué pasa.

Hoy Pablo ha ido a la guarderia. No iba desde el jueves pasado y se ha quedado bastante conforme, porque estaban con musica y bailando. Ha seguido con los despertares igualmente asi que no creo que lo del sueño se le pueda achacar a la guardería; además, solo va dos horas y media al dia, prácticamente. El pediatra también me dijo la semana pasada que tenia unas pequeñas pupitas en la garganta que le producían dolor, algo vírico, y le recetó por primera vez ibuprofeno, pero tampoco con eso se despertaba menos por la noche.
De día todo lo veo mejor y funciono, increiblemente, de una manera normal a pesar de dormir poquisimo. Pero por las noches me tiro de los pelos y me rompo la ropa (simbólicamente of course) y hay momentos verdaderamente malos. Pero cuando sale el sol, Pablo se despierta, o viceversa, y todo se me olvida y se me pasa...

martes, 1 de febrero de 2011

Sleepless in Sambo

Pabluchi ha vuelto a pasar una noche malísima. Se despierta -o no- gritando, llorando, como asustado. Como tropecientas veces. Y llega un momento en que yo ya no puedo volver a dormir, como si mi cerebro dijera "dormir pa' ná, es tontería" porque son tan cortitos los ratos de sueño... Pero por la mañana cuando finalmente se despierta, parece otro niño, es el niño que realmente es de día! Muy alegre, juguetón, comprendiendo y haciéndose comprender mas cada día, divertido... el super-solete que siempre ha sido, qué voy a decir yo!
Esta tarde tenemos cita con el cdiap (los psicólogos del ayuntamiento), es la primera visita y espero que no me vengan con a) las rutinas (de los co**nes) b) cualquier cosa que huela remotamente a método Ferber alias Estivill-se-lo-copia
Así que poco más; estoy para recogerme con pala y me han llamado para ofrecerme un trabajo en unas condiciones muy buenas para cuando se tiene empacho, porque te cogen unas ganas de vomitar tremendas. A ver qué pasa esta tarde!

jueves, 27 de enero de 2011

Adios hacha

Después de un par de días con un hacha incrustada (¿o se dice un 'hacha incrustado? ahora tengo la duda) en la cabeza, cuando por fin desaparece es como si dios-nuestro-señor bajara del cielo a verte, trayéndote además un ramo de flores - en mi caso agradecería mas una maceta con una planta viva
Los cielos se abren  y se despejan y sale el Sol, aunque esté nublado. Quien tenga dolor de cabeza ya lo sabrá y el resto, enhorabuena por no saberlo.

Pablo está a punto, a punto, a punto de andar (hace quince dias solo estaba a punto) Camina bien de una mano, y cuando lo dejas solo enfrente da 3 o 4 o 5 o hasta una vez 6 pasitos solo hasta echarse en tus brazos (momento superglucosa, por supuesto)

Por terminar un poco bien esta entrada mas sosa que una mata de habas, os dejo un enlace-sorpresa, a ver qué os parece!

viernes, 21 de enero de 2011

Sueño

Hemos pasado una noche mala, mala. Llevo despierta desde las cuatro de la mañana, hora a la que me tomé un nesquick (¿se escribe asi?) muy caliente con galletas, porque aunque en ese momento Pablo dormía, yo con tanto despertar y vuelta a dormir, hay muchas veces que me desvelo y ya no cojo el sueño ni a la de tres, y prefiero salir un poco de la cama y despues volver, pero hoy es que ni dejando a Pablo con nosotros en la cama ha dejado de despertarse cada media hora o así.

He estado tentada de dejarle dormir y no llevarle a la guarde esta mañana, pero dejarle dormir hasta muy tarde no creo que sea la solución. Yo no soy nada de seguir horarios ni rutinas -estrictas- pero creo que tampoco nos conviene dormir hasta las once o doce porque luego vas mas 'trastocado'

Así de poco interesante es lo que cuento hoy. Quejas. Espero poder leer esto o recordarlo dentro de un tiempo y sonreir pero hoy por hoy estoy hecha papilla; sin duda es la parte negativa -diría la unica casi- de la maternidad, esto de no dormir

Por quitarle un poco de cenizo al momento, contar que Pablo ya se mantiene en equilibrio solo cada vez mas tiempo, y cuando nos agachamos enfrente de él, y le pedimos que venga, da dos o tres pasitos solo que me hacen sentir como si fuera la primera y unica persona en el mundo que camina.

En fin, que vaya bien el fin de semana y hasta la vuelta!

PS Lo de quedar las de Bcn lo vamos hablando ok?

martes, 18 de enero de 2011

Un poco mas sobre vacunación. Gracias dra. Arce !

Sorteo

Aqui se sortean 5 ejemplares de "En defensa de las vacunas" de C. González. Qué tengais (tengamos) suerte !

Es a una hora un poco tarde pero quizá intente ir a la presentación del libro. Gente de Bcn ¿qué decis?

viernes, 14 de enero de 2011

Despertares

Pablo lleva una temporada despertándose mucho por las noches. Los días buenos se despierta 3-4 veces, los malos se despierta prácticamente una vez cada hora. Además se despierta en casi todas las ocasiones llorando, gritando, asustado... con la teta se calma bastante bien... y aqui viene cuando llueven las opiniones, que si habría que quitarle la teta, que si lo hemos acostumbrado mal (el pobrete nació acostumbrado a estar conmigo y yo no le he sabido o no le he podido quitar la costumbre, mireusté) que si hay que bañarlo justo antes de dormir para que se relaje y blablabla...
En la guardería me han pasado unas fotocopias donde la única cosa que he sacado en claro, mejor dicho, lo único que no es mas de lo mismo -la requetetraida y llevada rutina pre-sueño- es que no vea la tele antes de dormir... aunque antes Pablo se dormía  igual, en el comedor, a la teta, con la tele a volumen bajo...
No se lo que le pasa o no se si es que no quiero saber lo que le pasa (esta segunda opción me pasa por leer a la Gutman) porque Pablo es un niño feliz, contento, juega mucho, se rie, le brillan los ojos, come con alegría, no está estreñido, no está malito...
Hemos intentado alguna noche que papá-de-Pablo le ayude a volverse a dormir en brazos, y muchas veces lo consigue, pero anoche por ejemplo no podía ser, además Pablo me llamaba con un ma ma maaaaa que me retorcía las tripas... al final fui con él, se calmó, se relajó, pidió un poco de tetita y se quedó a dormir conmigo media hora mas... hasta las cinco de la mañana o asi, que lo metí a su cuna porque una cama de 135 no da para dos adultos y un bebé que se coloca perpendicular a ambos...
En fin, que no duermo nada, y se me nota, en la cara, en el cansancio, y hasta en los ganglios se me empieza a notar... la semana que viene tenemos revisión con el pediatra y la enfermera, que son unos pro-teta y unos pro-colecho quepaqué;  a ver qué nos dicen. Con muchísimas menos esperanzas tengo hora también con el Cdiap (psicologos del ayuntamiento)
¿Es aun tan pequeño como yo lo veo o se supone que ya tengo que empezar a mirarlo como 'un niño mas mayorcito, ya no tan bebé? Porque anoche cuando se pegaba a mi y buscaba mi calor no era mas que un cachorrito, y me acordé de aquella frase del "Bésame mucho" que dice "aquel niño que tan malas noches daba en casa, que dormía tan mal, aquella noche en brazos de su madre, en una estación perdida, dormió de un tirón, porque sabe que con ella está a salvo, que su mamá le protege de todo" (mas o menos la frase, eh, que no me la se de memoria) y despues pregunta CG ¿no es maravilloso para una madre sentirse asi? Y yo le diría: pues si, maravilloso y mucho mas

miércoles, 12 de enero de 2011

Mejor un virus que un niño

Es mejor un dolor de garganta, un malestar, un dolor muscular, es mejor tener fiebre y dolor de cabeza, a pasar un rato con cuatro niños.
Se supone que esto es asi y que además nos debería hacer gracia que unos publicistas nos lo cuenten.

Cuanto mas me fijo en cómo se trata a los niños menos me lo creo, habrá quien diga que soy una exagerada que le busca los tres pies al gato... pero cada vez veo mas y mas y mas ejemplos.

sábado, 8 de enero de 2011

Conspiración, suerte y un empujoncito de internet

Dice Coelho, aunque en mi opinión carda muchísimo mejor la lana Richard Bach, que cuando uno quiere realmente algo, todo el Universo se pone a 'conspirar' para que lo consiga.
The question is: hace no mucho reflexionaba yo, todo lo profundamente que se puede refelexionar con un niño de 14 meses, sobre la gran cantidad de amigos -algunos muuuuuy buenos- que he ido perdiendo en la vida, ya se, ya se que a todos nos pasa, que es normal y blablabla, pero reflexionaba yo profundamente que a mi me ha pasado mas de lo normal, y, lo mas profundo de todo, hasta qué punto se dejó perder la amistad por culpa mia: por falta de sentido común, por desinterés o por simple y llana estupidez.

The real question is: en muy poco tiempo he recuperado a dos amigas con las que hace a) veinte años b) dieciseis años que no tenia contacto. Se que las cosas no serán como antes, pero serán como ahora. Y estoy contentísima y sobre todo con b) deseando ir a encontrarme con ella y darnos un abrazo digno del diariodepatricia. Siempre he defendido que la amistad (no voy a decir la verdadera, porque la amistad como el amor siempre son verdaderos, sino son otra cosa) salva tiempos y distancias, asi que ojalá la sensatez que traen los pelos blancos de mi cabeza me ayude a no tropezar de nuevo con la misma piedra y a disfrutar mucho y esta vez si, a valorar su amistad.

A ver si hay suerte -o conspiración- y no hay dos sin tres... ni cuatro... ni cinco...

domingo, 2 de enero de 2011

Un tururú para empezar el año

Lo que ya sabíamos todos es que la periodista Syllvia de Béjar le plagió al Sr. Estivill (hay que ser perro, con perdón de los perros, para que te plagie otro, es que ni Anarrosa) el libro de Ferber basado a su vez en el del dr. Spock, sobre como """""""""""enseñar""""""""""""""""" a dormir a los niños (que digo yo que Pablo debe de haber aprendido a leer por su cuenta y se esconde el libro debajo de la cuna, porque sabe dormir)

Lo que no sabiamos todos, o bueno al menos no sabia yo, es que ademas del chorreo de libros que recaudó publicó como secuela -nunca mejor dicho- de que si cuentos para dormir, que si el sueño en adultos, y blablabla (siempre con su correspondiente coautor, como no) también ha sacado un cuento pretendidamente pedagógico sobre la adopción, que les debió llevar la friolera de 35 minutos escribir:


Sobre el libro, solamente divulgar en lo poquisimo que pueda la respuesta de la Federación de Asociaciones en defensa de la adopción y el acogimiento:

La Federación de Asociaciones en Defensa de la Adopción y el Acogimiento (CORA) protesta por el tratamiento dado a la adopción en el libro «Lila tiene un hermanito», del Dr. Estivill y Montse Domènech (Editorial Beascoa, 2006):

Queremos manifestar nuestra discrepancia con el contenido y la forma con la que se aborda la adopción en el cuento «Lila tiene un hermanito», del Dr. Eduard Estivill y Montse Domènech (Editorial Beascoa, 2006). Resulta evidente que los autores se han documentado escasamente sobre la adopción y las familias adoptivas, si es que lo han hecho en alguna medida.

 El relato contiene errores de bulto respecto al proceso de adopción. En él se narra cómo los padres de la protagonista deben permanecer en Haití un mes para hacer «muchos exámenes», cuando cualquiera mínimamente informado sabe que –de acuerdo al Convenio de la Haya–, la formación y evaluación de la familia que solicita una adopción se hacen en España, y que la estancia de los padres en Haití rara vez supera la semana.

Sin embargo, ese desconocimiento no es tan grave como otros «detalles» erróneos que, a los ojos de un niño adoptado, resultan altamente inquietantes y perturbadores.

La adopción es una alternativa a la paternidad/maternidad biológica, ¡no un acto de solidaridad o caridad por el que nuestros hijos deban estarnos agradecidos! ¿Se imaginan lo que esa insinuación significa para la autoestima de un niño que se incorpora a una nueva familia?

Esta falta de empatía con los sentimientos del niño adoptado es una constante a lo largo del cuento. ¿Qué necesidad había de representar a la madre biológica del niño adoptado como fea, bajita y gorda? No hay que olvidar que nuestros hijos descubren a edad temprana que, cuando crezcan, no se parecerán a nosotros en el color de la piel, los ojos, etc., sino que han heredado muchas de sus características físicas de la familia en la que nacieron. Pero es que además, entre las muchas problemáticas de las mujeres haitianas no se encuentra la obesidad (y son en general de una gran belleza, como también lo son los hijos que traen al mundo y que llevan la hermosura en sus genes).

Mención aparte merece el cuaderno pretendidamente pedagógico que incluye el libro, un dechado de topicazos y falsos mitos que en nada ayudan a la integración y normalización de nuestras familias. Resulta increíble que alguien teóricamente competente en otras áreas de la educación infantil mantenga un discurso tan falaz.

Tristemente, los autores ni siquiera han hecho el esfuerzo de utilizar un vocabulario positivo y libre de prejuicios: cuando hablan de «hijos naturales», debemos entender que los nuestros son… ¿extraños? ¿Artificiales tal vez?

Afirmar que nuestros hijos se comportarán como «hijos naturales» si como a tales les tratamos no es pedagogía, es simplemente un disparate de gran calibre. Nuestros hijos han vivido unas experiencias muy diferentes a las de sus pares, que han marcado su desarrollo tanto físico como psíquico y emocional.

Fingir que sus necesidades no difieren de las de aquéllos que han crecido desde que llegaron al mundo en su familia es tan absurdo como pensar que un problema serio de visión se arreglará milagrosamente si actuamos como si no existiera. Las familias adoptivas somos tan familia como las demás, pero ignorar los retos específicos que nuestra paternidad conlleva sólo puede perjudicar a nuestros hijos, quienes necesitan que entendamos sus necesidades para poder desarrollar todo su potencial y convertirse en adultos felices.

Resulta bochornoso cómo los autores tratan de crear un discurso supuestamente positivo y pedagógico de la adopción minimizando algunos de esos retos. Pertenecer a una familia multirracial es una experiencia muy enriquecedora para todos sus miembros, pero ello no es óbice para que conlleve ciertos desafíos –tanto para los padres como para los hijos– que no podemos ni debemos obviar.

No siempre es fácil enseñar a hacer frente a un tipo de discriminación –a veces sutil, a veces brutal– que los padres nunca han experimentado en primera persona. Afirmar que el miedo a esa discriminación racial «es menor cada día» porque nuestra sociedad es cada vez más multicultural puede parecer una afirmación bienintencionada y esperanzadora, pero no es cierta en absoluto, y bien lo saben quienes la sufren en sus carnes. El racismo existe y está aún muy presente en nuestra realidad: nuestra obligación como padres es aceptar esa realidad y proporcionar a nuestros hijos los recursos necesarios para hacerle frente.

Es evidente que necesitamos bibliografía que nos ayude a explicar la adopción de forma adecuada a nuestros hijos e hijas y a otros niños y niñas, pero vendernos como tal un producto que potencia la perpetuación de falsos discursos y puede provocar inseguridades innecesarias en nuestros hijos no es de recibo.

Lamentamos profundamente que ni la editorial ni los autores de «Lila tiene un hermanito» se hayan tomado la molestia de buscar asesoramiento antes de lanzarse a hacer pseudopedagogía de la adopción y de nuestras familias, y les rogamos encarecidamente que retiren su edición.

CORA – Federación de Asociaciones en Defensa de la Adopción y el Acogimiento

Conclusión:  Estivill, TURURÚ